El mundo va mal, pero al menos tenemos a Lucinda Williams. Es decir, Dios aprieta, pero no ahoga. World’s Gone Wrong, o “El mundo va mal”, es el título del nuevo álbum de la cantante estadounidense y, dentro de los grandes sinsabores y desastres que afectan al planeta, es buena noticia que aparezcan propuestas artísticas dispuestas a dar candor y, más difícil todavía, que lo hagan mirando de frente a los tiempos. Williams, una de las mejores retratistas emocionales del folk-rock norteamericano, ha compuesto un disco en el que disecciona algunos de los problemas más acuciantes de EE UU y, por consiguiente, un poco de todos, aunque solo sea por el efecto rebote de la aún primera potencia.
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