
Un error común en la rutina de higiene capilar podría estar afectando directamente la salud del cabello y favoreciendo su caída. Así lo advierte la dermatóloga Leire Barrutia, quien señala que muchas personas aplican el champú en todo el cabello, en lugar de concentrarlo únicamente en el cuero cabelludo.
Según la especialista, esta práctica puede deshidratar la fibra capilar, provocar encrespamiento y debilitar el cabello. En cambio, recomienda aplicar el champú solo en el cuero cabelludo y masajear suavemente con la yema de los dedos. La espuma generada es suficiente para limpiar el resto del cabello al enjuagar, evitando así resequedad en las puntas.
Barrutia también alerta sobre otro error frecuente: espaciar demasiado los lavados. Explica que esto no reduce la producción de grasa, sino que puede provocar su acumulación, generando inflamación, dermatitis seborreica y favoreciendo la caída del cabello.
El impacto del sudor en el cuero cabelludo
El sudor también influye en la salud capilar. Su acumulación, especialmente tras el ejercicio o en climas cálidos, crea un ambiente propicio para bacterias y hongos, lo que puede causar irritación, sensibilidad y debilitamiento del cabello. Por ello, se recomienda lavar el cuero cabelludo con regularidad, especialmente después de sudar intensamente.
Olor corporal y cuidado de la piel
La especialista explica que el mal olor corporal no proviene del sudor en sí, sino de la acción de bacterias que descomponen sus componentes. Para controlarlo, sugiere el uso de productos como:
Ácido glicólico, aplicado en las axilas dos o tres veces por semana para reducir bacterias.
Geles con ácido salicílico, que ayudan a exfoliar y controlar la proliferación bacteriana.
No obstante, recomienda consultar con un profesional antes de utilizar estos productos.
Recomendaciones generales
Para mantener una buena salud capilar y corporal, los especialistas aconsejan:
Lavar el cabello según las necesidades individuales.
Aplicar acondicionador solo en medios y puntas.
Usar productos suaves y adecuados.
Mantener una higiene corporal diaria.
Preferir ropa de fibras naturales y evitar prendas muy ajustadas.
Controlar el estrés, ya que influye en el sudor y el olor corporal.
Adoptar una rutina adecuada de higiene no solo mejora la apariencia del cabello, sino que también previene problemas como la caída, la inflamación y el mal olor, contribuyendo al bienestar general.

