
MI PALESTRA.
Aquí pocos conocen la palabra retiro, la costumbre generalizada es que los dirigentes políticos, e incluso empresariales los retira la vida con la muerte.
A pesar de los muchos ejemplos, y de que los cementerios están llenos de imprescindibles no es costumbre abrirle el camino para que de las mismas filas de un partido surjan los que han de seguir dirigiendo el mismo.
Los liderazgos no se heredan, como no se heredan la capacidad y la autoridad, no el carisma, aquí hay ejemplos notables de que el trabajo, el libro y la dedicación pagan no la sangre, incluso ni siquiera los ejemplos.
Realmente no es entendible que quien ha sido tres veces presidente de la República quiera serlo una o mas veces más, y que un dirigente de su partido insinué que quiere serlo para vengarse de lo que le hicieron los líderes del partido que dirigió.
Si el retiro no es parte del recurso, ni tampoco el escribir sus memorias para edificar a los que vienen detrás y aclarar hechos históricos estamos ante una sociedad y una dirigencia política divorciada de la inteligencia, porque nada es eterno, ni la vida y hay que pensar en el futuro sin querer imitar lo que antes se criticó.
Por Germán Martínez

