En contraste con otras versiones del Atlético de Madrid de Diego Simeone, orfebre de varios equipos que se manejaban con resultados cortos a partir de la solvencia defensiva y ofensivas calculadas, el de esta temporada muestra un registro más abierto a las emociones en los dos arcos. El 4-2 de este sábado a Espanyol, por la 25ª fecha de la liga de España, estuvo en sintonía con encuentros anteriores.
En los últimos seis cotejos de Atlético se contabilizaron 25 goles, con la derrota por 1-0 ante Betis como único resultado exiguo. Mucho más impactante fueron el 4-0 a Barcelona y el 5-0 al propio Betis, ambos por la Copa del Rey, y la goleada 3-0 sufrida frente a Rayo Vallecano, por la liga. En los últimos 15 partidos se encuentra un solo 0-0 (contra Levante).
La victoria sobre Espanyol tuvo su montaña rusa: el local perdía por 1-0 a los seis minutos y dio vuelta la historia con un tanto de Giuliano Simeone, dos de Alexander Sorloth y uno de Ademola Lookman, el refuerzo que llegó en el mercado de enero y ya acumula cuatro tantos y dos asistencias en seis partidos. “Aporta goles. En principio, más goles que juego. Puede crecer en el juego y en el trabajo defensivo; lo necesitamos en esa faceta, que se adapte a lo que el equipo trabaja. Desde que llegó dijo que quería mejorar como futbolista”, expresó Simeone sobre el delantero nigeriano.

El triunfo es un envión anímico para afrontar uno de los exámenes más importantes de la temporada: el martes Atlético definirá su futuro en la Champions League, en el desquite en el estadio Metropolitano ante Brujas, tras el 3-3 en Bélgica. Ese choque también estuvo repleto de alternativas: el conjunto español ganaba por 2-0 y 3-2, pero su debilidad para defender en las bandas (Nahuel Molina fue titular por la derecha) lo condicionó. “Siempre es importante ganar antes de un partido decisivo como el del martes”, reconoció el Cholo.
Frente a Espanyol, Julián Alvarez estuvo en el banco e ingresó en los últimos 30 minutos. Se especula con que fue preservado para ser titular contra Brujas, mientras continúan los rumores sobre su posible salida después de junio, ya sea con una transferencia a Barcelona –Robert Lewandowski no renovará contrato– o con un regreso a la Premier League (Arsenal y Chelsea estarían interesados).
Compacto de Atlético de Madrid 4 vs. Espanyol 2
Tras recibir una precisa asistencia de Alex Baena, Giuliano Simeone marcó el 2-1 con un remate cruzado. El hijo del entrenador, que se besó el escudo en el festejo, es muy reconocido por los hinchas. Se ganó el aprecio gracias a su despliegue y su rendimiento medido en datos: en 28 presencias en esta temporada participó en 14 goles (seis tantos y ocho asistencias). Ya mejoró su producción frente a los 47 cotejos del curso anterior, cuando sumó cinco goles y ocho pases decisivos.
Thiago Almada, que reemplazó a Antoine Griezmann a los 29 minutos del segundo tiempo, desperdició una inmejorable situación de gol cerca del área chica, con el arquero fuera de acción, y un remate que fue despejado por un defensor sobre la línea. En las últimas horas se supo de un interés concreto de Palmeiras por Almada. Presentó dos ofertas que abrieron a Atlético a una negociación, frenada por el exatacante de Vélez, cuya prioridad es seguir en el fútbol europeo. El argentino ya pasó por el fútbol brasileño, y fue campeón de la Copa Libertadores 2024 en Botafogo.

Si bien Atlético de Madrid recibió ocho goles en los últimos tres partidos, Simeone contextualizó minimizando los dos que marcó Espanyol: “El primero fue entre suerte y mala interpretación nuestra de cómo defender. En el segundo, [Jan] Oblak no ve cuando sale la pelota; luego hay un tiro en el travesaño. Fueron las tres veces que atacaron”.
Casi sin posibilidades de luchar por el título, la jornada fue positiva para Atlético porque los tres puntos le permitieron sacar más ventaja sobre Betis (1-1 con Rayo Vallecano) en el cuarto puesto, el último clasificatorio para la Champions League.

