
Uno de los grandes vacíos de la sociedad dominicana a través de los años es el tema del emprendimiento social (no el individual para evitar malas interpretaciones) y esto se debe a que el sistema bancario nuestro le tiene una aversión al riesgo alto, le gusta manejarse por lo seguro eso se llama banca tradicional y conservadora, no obstante, a los avances de algunas entidades que es bueno reconocer.
La creación de una capital semilla que actúe como nodriza de los emprendimientos sociales, así como de la asesoría y el acompañamiento adecuado a las primeras etapas que apoyen administrativamente a estas iniciativas no ha sido del interés de amplios sectores exceptuando los bancos del Estado Agrícola, Reservas y a nivel privado la ADOPEM y el Banco Popular.
De ahí que se requiere de un enfoque diferente para facilitar recursos, apoyo. y agrupar: sectores de clase trabajadora, de jóvenes universitarios, de amas de casa, de oficios alrededor de artesanías, pintores, mecánicos, electricistas, plomeros, albañiles, vendedores ambulantes, de comidas en las calles, no ha sido impulsado adecuadamente trayendo quiebras a destiempo y desesperanza social que se traducen en una serie de consecuencias catastróficas para el tejido social.
En efecto la emigración masiva de la juventud preparada, y de oficios en los campos ciudades que se siente perdida y sin sentido ni orientación por la falta de oportunidades que le ofrecen sus diferentes gobernantes y un empresariado poco audaz.
Anímula, vagula, blandula, pequeñas almas blandas y errantes así nos vemos cada día, sin que se muestren las comprensiones de un pueblo necesitado de cambiar de rumbo sin constituirse en una carga en la nómina publica que ha ido incrementándose vertiginosamente como respuesta al estancamiento y desarrollo de sus fuerzas productivas.
El castigo de Sísifo, que es volver a empujar montaña arriba la pesada roca de los NiNI es una deuda social acumulada de gran impacto cuyo reflejo es un incremento de la delincuencia y la inseguridad social que viene creciendo de año en año lamentablemente.
Yuxtaponer, el desarrollo de sectores encumbrados socialmente vs la pobreza de los barrios más poblados de la capital y Santiago nos debe llevar a cuestionar profundamente las políticas implementadas hasta este momento.
Las variadas motivaciones más allá del enriquecimiento material que mueven a un ser humano, así como el desarrollo de la creatividad y la productividad necesita ser inculcado desde la juventud. Para canalizarla el Estado deberá fomentar a nivel de todas las provincias programas dirigidos a crear mediante centros tecnológicos y laboratorios de innovación que pudieran ser extensiones del ITLA, y del Ministerio de Educación.
La creación de empleos debe ser un producto del emprendimiento social y hay que preparar a la juventud que se asocie a tener grandes sueños a imaginar un tipo de mundo en el que les guste vivir con planes y proyectos de negocios creados por ellos y llevarlos a cabo apoyándolos es la tarea de nosotros.
Programas de entrenamiento en escuelas y universidades juegan un rol determinante en la tarea de cambiar nuestra economía. Fuera del papel tradicional del sistema educacional que debería ayudar a liderar el cambio enseñando economía social de mercado aplicado al emprendimiento tradicional y no tradicional en la sociedad dominicana.
De visita a universidades extranjeras en Canadá o EE. UU. pude observar como la llamada triple hélice del entorno del emprendimiento y la innovación se debe a esfuerzos mancomunados de sector privado (Banca, empresas, grandes fundaciones, asociaciones financieras de distintos ramos, filántropos, donaciones, Fondos creados etc.) el sector gubernamental (Banca estatal, Fondos específicos, políticas dirigidas, ayuntamientos, etc.) y las Universidades privadas y estatales con buenos laboratorios equipados para investigación y desarrollo con presupuestos anuales proveen el cambio y la motorización del crecimiento económico.
¿Para cuándo agendaremos esta tarea tan determinante en el desarrollo de nuestras potencialidades productivas y sentirnos más orgullosos de la marca país hecho en República Dominicana?
El autor es economista.
Por Tomás D. Guzmán Hernández
La entrada Ecosistema del emprendimiento social se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).



