Hyundai firma un doble golpe en los What Car? Awards 2026: el Hyundai SANTA FE es elegido SUV de siete plazas del año y el Hyundai IONIQ 6 N se lleva el premio al mejor eléctrico de prestaciones. Dos coches, dos públicos… y un mensaje claro: comodidad diaria y emoción al volante pueden ir de la mano.
Creado: Actualizado:
Durante años, Hyundai ha jugado a dos bandas con una naturalidad poco común: por un lado, construir coches que encajan en la vida real sin obligarte a “aprender” el coche; por otro, demostrar que también sabe emocionar cuando se lo propone. Los What Car? Awards 2026 son un buen termómetro para medir esa mezcla, porque no premian solo una cifra o una moda: premian un conjunto, una coherencia. Y en esta edición, Hyundai ha hecho algo que dice mucho de su momento actual: ha ganado por partida doble con dos coches que, sobre el papel, no podrían ser más distintos.
El Hyundai SANTA FE ha sido nombrado SUV de siete plazas del año, un reconocimiento que le coloca como referencia en un territorio donde lo difícil no es “tener siete asientos”, sino hacer que siete asientos sirvan de verdad. Aquí entran la practicidad diaria, el confort, la versatilidad y esa sensación de coche pensado para familias de carne y hueso, con mochilas, sillas infantiles, viajes, recados y fines de semana largos. What Car? valora precisamente esa mezcla: espacio útil, interior amplio y tres filas de asientos abatibles que convierten el coche en un objeto flexible, no en un compromiso.
Y, a la vez, el IONIQ 6 N se ha llevado el premio al Mejor Coche Eléctrico de Prestaciones, un título que no se gana solo con aceleración. Se gana con equilibrio dinámico, implicación del conductor y con tecnologías que convierten la potencia eléctrica en algo disfrutable, no solo rápido. Es, además, la confirmación de un relato que Hyundai ya había empezado a escribir: si el IONIQ 5 N abrió la puerta, el 6 N sirve para decir “esto no es una excepción, es una dirección”.
Lo interesante de esta doble victoria es lo que sugiere entre líneas: Hyundai quiere estar en los segmentos clave sin elegir uno solo. Quiere ser fuerte en lo familiar y en lo pasional, en lo práctico y en lo extremo. Y que un jurado independiente lo reconozca en el mismo año, con dos coches tan distintos, es una señal clara de madurez.
Un doble premio que explica el momento Hyundai
No es habitual ver a una marca coronarse a la vez en dos mundos tan diferentes. Y precisamente por eso el mensaje es potente. Hyundai no gana “por casualidad”, sino por amplitud de registro: un modelo familiar grande que resuelve lo cotidiano y un eléctrico prestacional que eleva la conversación del rendimiento.
Además, los What Car? Awards tienen peso porque se apoyan en pruebas y evaluaciones independientes. Eso convierte el premio en algo más que un titular. Es un respaldo que suele coincidir con lo que luego vive el usuario en el día a día.

Qué miden los What Car? Awards cuando miran un coche
Estos premios no se quedan en el “me gusta”. Buscan coches que funcionen como producto completo. Es decir: diseño con sentido, innovación útil, rendimiento real y facilidad de uso cotidiano. No es solo ganar en una cosa; es no fallar en lo importante.
Por eso, cuando una marca gana en dos categorías, suele significar que ha afinado su método. Que entiende a públicos distintos. Y que es capaz de convertir tecnología en experiencia, no en ruido.

El SANTA FE, SUV de siete plazas del año
El mérito del SANTA FE está en un detalle que mucha gente subestima: en un coche familiar, la excelencia no se nota cuando todo va bien. Se nota cuando la vida se complica. Cuando hay que cargar, cuando hay que ordenar, cuando hay que viajar, cuando hay que convivir.
El jurado destaca su enfoque familiar y su interior espacioso, con tres filas de asientos abatibles pensadas para el día a día. Esa frase, “para el día a día”, es la clave: siete plazas que no son un truco, sino una herramienta.

Versatilidad real: cuando el espacio se convierte en libertad
Un SUV grande puede ser enorme y aun así ser poco útil. Lo difícil es que el espacio sea flexible. Que el coche se adapte a tu semana. Que hoy sea un siete plazas y mañana un cargador de equipaje. Ahí entra la versatilidad de las filas abatibles. No es glamuroso, pero es decisivo. Porque el coche familiar se compra por lo que resuelve cuando no hay margen de error.

Confort y tecnología: lo que hace que un coche “canse menos”
What Car? también valora las tecnologías de confort y seguridad. No porque sean gadgets, sino porque cambian el tono de los viajes. Un coche silencioso y cómodo no es un capricho: es energía que te queda al llegar. En un SUV de siete plazas, esa cualidad multiplica su valor. No viajas solo. Viajas con gente. Y la comodidad, en grupo, se nota aún más.

Diseño atrevido y distintivo: el valor de ser reconocible
El SANTA FE también ha impresionado por su diseño exterior, descrito como atrevido y distintivo. En el segmento de los SUV grandes, donde muchas siluetas empiezan a parecerse, ser reconocible importa. Mucho.
Un diseño con personalidad suele ser el primer “sí” emocional. Y, si además, lo acompaña una base práctica sólida, el coche deja de ser un impulso para convertirse en una elección redonda.

IONIQ 6 N: el premio que confirma la evolución de Hyundai N
El IONIQ 6 N no gana por ser eléctrico, sino por ser “N” en clave eléctrica. Eso significa trasladar un ADN de rendimiento a un escenario nuevo, donde el sonido, la entrega y las sensaciones cambian.
El jurado ha destacado su equilibrio dinámico, su capacidad de implicar al conductor y sus tecnologías de rendimiento. Es decir: no solo va rápido. Está pensado para conducirlo con ganas.

Rendimiento eléctrico sin truco: más allá del 0-100
En los eléctricos, el riesgo es caer en la simplificación: “corre mucho, fin”. Pero el premio que recibe el IONIQ 6 N sugiere que hay algo más elaborado. Que el coche ofrece un comportamiento que se sostiene en curvas, en frenadas, en ritmo. Cuando una marca logra eso, el rendimiento deja de ser un número. Pasa a ser un carácter. Y ese es el verdadero objetivo de una división deportiva.

Tecnologías de rendimiento: cuando la electrónica suma, no estorba
Las tecnologías de rendimiento pueden ser una bendición o un filtro artificial. Cuando están bien hechas, te ayudan a ir mejor sin sentirte “tutelado”. Cuando están mal calibradas, te separan del coche. Lo que aplaude el jurado es que esas tecnologías ayudan a eclipsar a competidores del segmento. Traducido: no solo están, funcionan. Y eso es lo más difícil de conseguir.

La sombra (buena) del IONIQ 5 N
Este premio también se lee como continuidad. What Car? lo plantea como una evolución que construye sobre el éxito previo del IONIQ 5 N. Es una forma elegante de decir que Hyundai N no está probando suerte. Está construyendo una línea. Y cuando una marca consigue repetir impacto con productos diferentes, el mercado empieza a verla como “actor serio”, no como sorpresa puntual.

Lo que esta victoria dice de la estrategia: del sofá al circuito
Un SUV familiar premiado y un eléctrico prestacional premiado en el mismo año dibujan una estrategia clara: cubrir extremos sin perder coherencia. Hyundai se posiciona como marca capaz de responder a necesidades opuestas con la misma solvencia.
Eso es relevante porque hoy el comprador está más fragmentado que nunca. Hay quien busca practicidad absoluta. Y quien busca emoción tecnológica. Hyundai quiere hablarle a ambos.

Qué significa para el comprador: confianza, valor y “uso real”
En la práctica, estos premios funcionan como una garantía emocional. No sustituyen una prueba, pero sí refuerzan una idea: “esto está bien pensado”. Y eso importa cuando eliges coche en segmentos donde el desembolso es serio.
También refuerzan el valor de marca. Diseño, innovación, rendimiento y facilidad de uso diario. Es la combinación que, a medio plazo, sostiene reputación y demanda.

Lo más interesante de este doble premio es que no suena a fuegos artificiales: suena a método. Un coche para siete personas que convence por lo que resuelve, y un eléctrico prestacional que convence por lo que hace sentir. Y esa mezcla —tan rara— es justo la que empieza a separar a las marcas que “siguen la ola” de las que realmente saben construir producto. Si Hyundai es capaz de mantener esa dualidad sin perder el foco, lo de 2026 no será un año brillante. Será un punto de inflexión.


