Hubo un objeto en las solapas de los invitados a la última gala de los Globo de Oro que llamó especialmente la atención. Más allá de la chapa viral Be good (“Sé bueno”) con la que celebridades como Mark Ruffalo honraron a Renée Nicole Good, tiroteada por un agente del ICE durante una redada migratoria en Minnesota, destacó un accesorio con un menor significancia política pero igualmente llamativo sobre la chaqueta de esmoquin con la que numerosos actores acudieron a la cita. La joya en cuestión, un broche de alta joyería prendido en el doblez de satén que suele acompañar a este tipo de prenda, adquiría formas y lenguajes tan diversos como los personajes que la defendían.
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