El dato llegó al Escuadrón 25 Jáchal de la Gendarmería Nacional: la información hacía referencia a la presencia de un grupo de mineros en la Cordillera de El Zancarrón, en San Juan, en la frontera con Chile, una zona inhóspita. Era cierto: cuando la comitiva de gendarmes llegó al lugar se encontró con cuatro chilenos que extraían pepitas de oro. Habían ingresado en la Argentina de forma ilegal, se mostraron agresivos e intentaron resistirse con un carabina. Pero no tuvieron tiempo y fueron detenidos.
Así lo informo la Gendarmería Nacional en un comunicado de prensa. Tras las detención de los mineros tomó intervención la Fiscalía Federal de San Juan y los sospechosos quedaron imputados de contrabando de exportación de oro en grado de tentativa, ingreso ilegal en el país en infracción y tenencia ilegal de arma de fuego.
“La investigación comenzó cuando personal de la Gendarmería Nacional recibió información sobre la presencia de un grupo minero que se encontraban en la Cordillera El Zancarrón, en cercanías al límite internacional fronterizo con la República de Chile. Al acercarse a la zona inhóspita, los gendarmes constataron que se trataba de cuatro ciudadanos de nacionalidad chilena y que habían ingresado al territorio nacional sin ninguna habilitación", se explicó en el citado comunicado.

Los gendarmes hicieron una rápida inspección en la zona y en una camioneta descubrieron herramientas para actividades de minería, una carabina calibre 22 y oro en bruto.
“Los gendarmes solicitaron a los mineros que entregaran los minerales sustraídos del interior de una cueva, pero los reaccionaron de manera agresiva e intentaron usar el arma de fuego contra los uniformados. Sin embargo, el personal de la Gendarmería logró reducirlos y detenerlos para ponerlos a disposición de la Justicia", se explicó oficialmente.



