La naturaleza de los problemas que parecen agobiar a Cristiano Ronaldo en los últimos tiempos la resumió muy bien su actual pareja en la primera temporada de Yo soy Georgina. “Estos muebles son demasiado grandes y no caben en cualquier casa: no puedo poner esto en Wallapop”, se lamentaba la española en plena reforma de la casa que el futbolista tiene en una exclusiva urbanización madrileña. Los cuentos de hadas se enfrentan a los mismos problemas que las vidas más corrientes, al menos desde su punto de vista, y así es como suele comenzar cualquier travesía emocional en el siempre pantanoso terreno de las cristianadas. “Es una persona como tú o como yo”, nos explicaba Georgina antes de perder cobertura. “¡Siempre con el wifi de los cojones, cuatro routers en casa para esto!”.
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