En la cronología de los grandes acontecimientos que han marcado la historia de la monarquía británica, desde la ejecución de Carlos I hasta la abdicación de Eduardo VIII, ya aparece también la detención del expríncipe Andrés, la primera vez desde la guerra civil inglesa del siglo XVII que un miembro de la familia real es arrestado por la policía. No porque vaya a ser (al menos a corto plazo) el final de la Casa de los Windsor, sino porque se ha visto en directo, en la era digital de las noticias veinticuatro horas, cómo podría producirse ese final.

