
El papel aluminio está fabricado con aluminio al 98,5% o incluso 99%, laminado una y otra vez para convertirlo en finas hojas. En el proceso de fabricación se llega a «aplanarlo» tanto que la hoja final tiene tan solo del orden de 0,01 a 0,02 mm (10–20 micras), según el tipo exacto.
Esa capa es tan fina que la maquinaria de fabricación apenas puede manejarla sin romperla. Por esa razón, en la última pasada se lamina como una «doble hoja». y de ahí que la que está en contacto con el rodillo salga más lisa, mientras que la otra sale con una microestructura y aspecto mate. La diferencia es básicamente visual, aunque si el aluminio lleva recubrimiento (antiadherente, lacado…) el fabricante indica en qué cara está.
Si el papel es antiadherente y está indicado en la caja, esa cara debe tocar la comida; si se usa como aislante «lo brillante hacia fuera» reduce mínimamente la radiación y conserva mejor el calor. De cara a usarlo para asar y hornear, es indiferente. [Fuente: Book of Joe.]


