
Los archivos de Epstein no paran de poner nuevos nombres en la picota. Ni los más influyentes se libran. En los documentos hay millones de nombres, mails, conversaciones y contactos, algunos puramente vinculados con los negocios y otros que reflejan conductas sospechosas. Tras la revelación de más documentos a finales de la semana pasada, se ha vuelto a poner el foco en Andrés Mountbatten-Windsor, antes conocido como el príncipe Andrés —fue despojado de todos sus títulos por su hermano, Carlos III—; y en la princesa Mette-Marit de Noruega, lo que ha conseguido que casi la mitad de su país no la quiera como futura reina, tras revelarse su prolongado contacto vía email con el financiero pederasta. En el caso de nombres españoles, una de las apariciones más llamativas es la de la economista y escritora madrileña Astrid Gil-Casares (Madrid, 51 años), exmujer del presidente de Ferrovial Rafael del Pino y madre de tres de sus hijas.
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