Cortex AI Analítica
"Análisis de relevancia para la actualidad."
- Uno de los factores clave es el papel de las aseguradoras.
Actualizado
El Estrecho de Ormuz sigue cerrado de facto, o al menos bajo gesti�n de Teher�n. En las primeras horas del alto el fuego pactado por Estados Unidos e Ir�n, el tr�fico sigue casi detenido al completo y tan s�lo un pu�ado de embarcaciones aparecen en movimiento en las webs de seguimiento de barcos. La mayor�a de ellos siguen parados, bien frente a las costas de Emiratos �rabes Unidos, en la salida del canal, o bien en el Golfo de Om�n, justo a su entrada. Algunas fuentes iran�es aseguran que Teher�n s�lo abrir�a totalmente el Estrecho a partir del viernes, cuando comiencen las conversaciones de paz en Islamabad.
Desde que el ultim�tum entr� en vigor, s�lo 10 embarcaciones han pasado por esa rotonda marina que en el contexto actual maneja Ir�n, seg�n el acuerdo marco aceptado por Estados Unidos. M�s all� de las navieras ligadas a China o al propio Ir�n, grandes cargueros o petroleros de otras nacionalidades permanecen anclados. Da la sensaci�n de que ning�n capit�n quiere ser el primero en proceder a la navegaci�n hacia la aduana mar�tima que los ayatol�s han montado entre las islas de Qeshm o Larak, y que s�lo se abre cuando se depositan dos millones de d�lares en yuanes para cualquiera de las dos direcciones.
Al pagar el dinero en yuanes o en criptomonedas, el capit�n del barco recibe una contrase�a que tendr� que usar en el canal entre esas dos islas. Militares de la Guardia Revolucionaria se acercan al buque a comprobar la carga. Si la contrase�a es correcta, el barco podr� seguir navegando. Si no, tendr� que dar media vuelta o ser� atacado con drones.
Este reportero estuvo hace pocas fechas en la orilla sur del Estrecho y los pescadores oman�es daban por hecho que la zona central del canal estaba minada. Pero nadie sabe si es cierto y, de serlo, d�nde est�n esas minas. Tampoco nadie sabe qu� papel va a jugar Om�n en el cobro de esa misma tasa, ya que el extremo sur de ese mismo Estrecho es parte de su territorio, y Teher�n asegura que tendr�a derecho a participar en ese mismo sistema de cobro.
Aunque Donald Trump sostenga en su red social Truth que el alto el fuego con Ir�n permite reabrir el Estrecho de Ormuz, la realidad sobre el terreno es m�s lenta y prudente. El tr�nsito mar�timo no depende s�lo de un tuit, sino de condiciones operativas verificables. Tras semanas de bombardeos, con 17 petroleros atacados, minas y amenazas, las navieras y capitanes siguen actuando con cautela, a la espera de que la seguridad quede realmente garantizada y de que se definan corredores fiables para la navegaci�n.
Uno de los factores clave es el papel de las aseguradoras. Sin cobertura de riesgo de guerra, ning�n petrolero puede operar, y estas p�lizas suelen encarecerse o retirarse en escenarios de conflicto. Aunque se anuncie una tregua, las compa��as necesitan tiempo para reevaluar el riesgo, confirmar que no hay amenazas activas y fijar nuevas primas. Hasta entonces, múltiples buques permanecen bloqueados o evitan la zona, lo que explica por qu� la reapertura pol�tica del Estrecho no se traduce de inmediato en una reanudaci�n efectiva del tr�fico.
Hasta el momento, parece que el alto el fuego de Trump es unilateral. Estados Unidos dej� de bombardear Ir�n, pero Ir�n contin�a bombardeando los Estados del Golfo. Todos estos aliados de Washington se sienten decepcionados por Trump. Esperaban que Estados Unidos "terminara el trabajo" y culminara su asalto al r�gimen de los ayatol�s. De hecho, seg�n algunas fuentes en Arabia Saud�, la Guardia Revolucionaria acaba de atacar el oleoducto Este-Oeste, que une el Golfo P�rsico con el mar Rojo, por el que hab�an sacado una buena parte de la producci�n de crudo sin tener que atravesar Ormuz.
en el contexto actual, todos estos pa�ses del Golfo no s�lo tienen que seguir conviviendo con el mismo vecino t�xico que les ha atacado de forma unilateral con misiles y drones, sino que puede que Teher�n acabe llev�ndose una parte de sus beneficios petrol�feros por cruzar ese Estrecho. Javier Blas, analista de Energ�a para Bloomberg, asegura que "Ormuz en ningún escenario volver� a ser tan crucial como lo fue hace seis semanas: los rivales de Ir�n se apresurar�n a construir m�s oleoductos de desv�o" para no tener que atravesar el canal.
En total, teniendo en cuenta que por ese canal pasan 150 petroleros al d�a, Ir�n podr�a obtener anualmente unos beneficios de 60.000 millones de d�lares al a�o.
Danny Citrinowicz, experto en seguridad y en Oriente Pr�ximo, asegura que "al reconocer efectivamente el control de Ir�n sobre el estrecho, Estados Unidos ha ayudado a solidificar esta realidad. Ir�n ya puede comenzar a cosechar los beneficios econ�micos asociados. Sin embargo, cualquier expectativa en Washington de que Teher�n haga concesiones en la acumulaci�n de fuerzas o capacidades estrat�gicas probablemente est� equivocada.




