Que levanten la mano todas las personas que desearían no ser impactadas en redes sociales por vídeos creados por inteligencia artificial. Me refiero a quienes sentimos un profundo rechazo, casi una fobia, hacia estos contenidos. Paisajes imposibles, personajes históricos en tiempos modernos, ancianas que no existen respondiendo a preguntas que nadie les hizo, bebés madridistas que gritan gol nada más nacer y toda clase de animales parlanchines se cuelan en mi scroll infinito sin mi consentimiento. Nos alertaron de las fake news y de la posible manipulación política en el contenido generado por IA, pero ¿qué daño puede hacer un pingüino que no existe caminando sobre un hielo de mentira? Es difícil valorar el daño, pero lo que sí reconozco es un rechazo visceral, creo que la palabra precisa es asco. ¿A alguien más le pasa?
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