"He instruido a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que bajo ninguna circunstancia participaremos en las protestas o disturbios de diversas ciudades demócratas mal administradas, a menos que nos soliciten ayuda", anunció en la red social Truth.
- El mandatario, por tanto, deja en manos de los gobiernos estatales y locales la responsabilidad de garantizar la seguridad durante las protestas y de responder ante posibles disturbios.
Agregó sin embargo que los agentes federales protegerán "con gran firmeza, todos los edificios federales que estén siendo atacados por estos lunáticos, agitadores e insurrectos pagados".
"No se permitirá escupir en la cara a nuestros oficiales, no se darán puñetazos ni patadas a los faros de nuestros vehículos, ni se lanzarán piedras ni ladrillos a nuestros vehículos ni a nuestros Guerreros Patriotas. De ser así, esas personas sufrirán consecuencias iguales o mayores", advirtió.
Reacciones y consecuencias de las redadas migratorias
El Gobierno de Trump lanzó el pasado diciembre la llamada operación 'Metro Surge', un conjunto de operativos para arrestar a migrantes indocumentados en Minesota, un estado gobernado por los demócratas.
- Las agresivas redadas han sido rechazadas por las autoridades locales y por miles de manifestantes, que han protestado durante las últimas semanas para exigir la salida de los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) del estado.
Ante la creciente tensión, Trump relevó esta semana el mando operativo y envió a la zona a su zar fronterizo, Tom Homan, en busca de una "desescalada", aunque ha prometido que las redadas continuarán.

