El regreso de Donald Trump a la presidencia de EEUU ha acelerado un cambio en el orden mundial que ya se empezaba a vislumbrar en el horizonte. El mundo posterior a la pandemia empieza a ser claramente otro y uno de los goznes más importantes que está girando es el del comercio internacional. La Administración Trump 2.0 ha puesto el 'turbo' en el alejamiento de China en calidad de gran rival sistémico a batir y eso comienza a reflejarse nítidamente en los datos comerciales. Las cifras de diciembre, más allá de la volatilidad, la estacionalidad o los matices, dejan un mensaje muy poderoso: Taiwán se erige como la gran fábrica asiática para EEUU en detrimento de China.

