Oksana Zabujko sabe que el futuro es sombrío aunque una luz tenue y lejana siga brillando en la oscuridad. Ella, una de las intelectuales más relevantes de Ucrania, no la pierde de vista. Avanza hacia esa esperanza guiada por la lengua y la historia de una nación que no encuentra su lugar en Europa porque Rusia se lo impide.


