
La destitución del general Randy George, jefe del Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos, abre interrogantes sobre la reorganización que impulsa el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en plena guerra contra Irán. Aunque el Pentágono no explicó las razones del relevo, los medios estadounidenses apuntan a tensiones por ascensos bloqueados, disputas internas y posibles criterios discriminatorios. La salida de George se produce en un momento sensible para Washington, mientras crecen los cuestionamientos sobre el conflicto contra la República Islámica que está por cumplir cinco semanas.


