Estados Unidos es el principal proveedor de gas natural licuado de Alemania, algo que preocupa cada vez más al Gobierno alemán debido a las tensas relaciones con la Administración de Donald Trump. Berlín quiere reducir su vulnerabilidad de cara a posibles presiones estadounidenses y busca establecer nuevas alianzas estratégicas con los Estados del Golfo: Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
Seguir leyendo

