
El carioca Rick Azevedo llevaba 12 años saltando de un empleo a otro pero todos con un denominador común: seis días seguidos de trabajo con uno de libranza. Un domingo de 2023 por la noche, consumido por el agotamiento, dijo basta. Su jefa acababa de llamarle para que el lunes empezara antes su turno de dependiente en una farmacia. Impotente y enfadado, el brasileño agarró el teléfono y se asomó a su cuenta de TikTok a desahogarse: “¿Cuándo será que nosotros, la clase trabajadora, vamos a hacer una revolución en este país en relación con la escala 6x1? (…) ¡Es una esclavitud obsoleta”.
Seguir leyendo




