La eterna aspiración de Francia, ser campeona del mundo, parte por establecer su hegemonía en el Seis Naciones. En el torneo más relevante del ciclo mundialista —se celebra a 18 meses de la cita planetaria en Australia, frente a las excusas del propio año en el que se celebra—, la selección que no ha bajado del segundo puesto en las seis últimas ediciones busca trasladar el brillo de sus mejores hornadas en trofeos, pues ha sido más veces segunda —cuatro— que primera. Con su líder, Antoine Dupont, posiblemente el jugador más desequilibrante del mundo en esta década, recuperado tras romperse los ligamentos cruzados de su rodilla derecha el pasado mes de marzo en Dublín, aspiran a ganar dos títulos seguidos 19 años después, desde que lo hicieran en 2006 y 2007. Con el calendario a favor, Fabien Galthié, el seleccionador que ha puesto de moda sus gafas de pasta, dará galones a los jóvenes con el objetivo de demostrar que tiene fondo de armario para dominar el mundo. Su primera piedra, la visita este jueves de Irlanda a París (21:10, Vamos).
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