
Las tensiones entre Ucrania y Hungría han alcanzado un tono peligroso, a cuenta de la ruptura del oleoducto Druzhba , por el que Budapest se alimentaba de crudo procedente de Rusia, que resultó dañado a finales de enero, oficialmente a causa de un dron ruso. El ministro húngaro de Exteriores ha confirmado que su Gobierno ha bloqueado la entrega de los 90.000 millones de ayuda financiera que la UE ya ha aprobado, como respuesta a lo que consideran «un chantaje» por parte de los ucranianos y de la propia Comisión Europea.Dado que la inutilización de este oleoducto coincidía con la política europea para eliminar al máximo la dependencia de hidrocarburos rusos, el enfoque visto desde Bruselas parecía conducir a que lo más práctico sería que Hungría llegase a un acuerdo con Croacia para aprovisionarse. Pero las relaciones de Budapest y Zagreb tampoco andan por buen camino, por lo que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán , renunció a esta fórmula, alegando que las infraestructuras croatas carecen de capacidad para ello y que encarece el precio de la gasolina para los húngaros cuando el país está en plena campaña electoral.El Gobierno de la vecina Eslovaquia, por su parte, ha declarado el estado de emergencia petrolera también a causa de la suspensión de los suministros de petróleo ruso. El primer ministro Robert Fico ha anunciado la liberación de 250.000 toneladas de reservas estratégicas de petróleo para mantener la normalidad en el suministro. Los dos países se han señalado como los únicos reticentes a ayudar a Ucrania y a cortar sus relaciones con Rusia.Noticia relacionada general No No Bruselas espera que Washington aclare los efectos concretos de la sentencia que anula gran parte de los aranceles Enrique SerbetoEl oleoducto Druzhba (amistad en ruso) se construyó en la era soviética, en la época en la que tanto Hungría como Checoslovaquia eran países teledirigidos desde Moscú.La Comisión Europea ha dado la impresión de que también quería aprovechar esta circunstancia para eliminar los últimos flecos de dependencia energética hacia Rusia y se ha mantenido en una posición expectante, a la espera de acontecimientos. Sin embargo, las presiones de Hungría le han obligado a tomar partido y finalmente ha pedido a Ucrania que repare el oleoducto. Una portavoz del Ejecutivo comunitario ha reconocido que la Comisión «acogería con satisfacción la reanudación de las operaciones del oleoducto Druzhba por parte de Ucrania, aunque la decisión final recae en Kiev debido a los continuos riesgos de seguridad derivados de los ataques rusos».«Las presiones de Hungría han obligado a la Comisión Europea a tomar partido y finalmente ha pedido a Ucrania que repare el oleoducto»En lugar de apaciguar al Gobierno húngaro, esta declaración parece haber exacerbado las tensiones, de modo que ahora toda la crisis se ha mezclado con la campaña para las elecciones del 12 de abril en las que según las encuestas Fidesz, el partido de Orbán, será derrotado. De hecho, la última declaración de la Comisión parecía destinada a contribuir a un acuerdo en la reunión que simultáneamente llevaban a cabo los representantes de los países miembros sobre la puesta en marcha del mecanismo financiero para emitir este préstamo avalado por el presupuesto de la UE. Al revés de lo esperado el embajador húngaro decidió vetarlo, dado que es necesaria la unanimidad.El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, confirmó este hecho con un mensaje en redes sociales en el que acusaba a Ucrania de chantajear a su país y anunciaba que impedirán la llegada a Kiev del dinero que la UE se ha comprometido a entregarles para garantizar su supervivencia: «Bloqueamos el préstamo de 90.000 millones de euros de la UE a Ucrania hasta que se reanude el transporte de petróleo a Hungría a través del oleoducto Druzhba«.El chantaje de UcraniaUcrania chantajea a Hungría deteniendo el transporte de petróleo en coordinación con Bruselas y la oposición húngara para generar interrupciones en el suministro en Hungría y aumentar los precios del combustible antes de las elecciones.Al bloquear el transporte de petróleo a Hungría a través del oleoducto Druzhba, Ucrania viola el Acuerdo de Asociación entre la UE y Ucrania, incumpliendo así sus compromisos con la Unión Europea. No cederemos a este chantaje».Ucrania, que por otro lado está sometida a las presiones de Estados Unidos para que acepte ciertas exigencias de Moscú para poner fin a la guerra, sostiene que la ruptura del oleoducto se debió a un ataque ruso y no a un acto de sabotaje como podría imaginarse, porque Hungría y Eslovaquia han hecho hasta ahora todo lo posible para impedir que la ayuda militar o financiera pueda fluir hacia Kiev.


