El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge se ha puesto en contacto con sus homólogos alemanes para pedirles que investiguen si el fabricante de Ala Octa, un medicamento para la retina, se declaró en concurso de acreedores para no pagar a los perjudicados por los lotes que resultaron ser tóxicos y provocaron pérdidas de visión en algunos pacientes.
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