
« Europa aún no ha comprendido la magnitud », advierte el jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, que considera que una de las principales consecuencias de la guerra contra Irán será el desencadenamiento de la peor crisis energética «en décadas».Durante las dos crisis consecutivas del petróleo en los años 70, el mundo «perdió unos cinco millones de barriles de petróleo al día», ha recordado Birol, que anota a modo de comparación que «desde el ataque a Irán y hasta la fecha, hemos perdido 11 millones de barriles al día, más de lo perdido en aquellos dos grandes choques petrolíferos juntos». Birol califica el bloqueo del estrecho de Ormuz como una «gran amenaza» para la economía global. « Ningún país se librará de los efectos de esta crisis si sigue desarrollándose en esta dirección», ha criticado indirectamente a los países que consideran que esta no es su guerra. Por lo tanto, en su opinión, se necesitan esfuerzos globales. «Espero sinceramente que este problema se resuelva lo antes posible», ha pedido a los líderes internacionales.Noticia relacionada general No No DESDE EL OTERO Esclavos sin saber Ignacio FernándezTras la última amenaza de Trump, es más cercano el peligro de una mayor que podría llevar a una expansión de la crisis en los mercados energéticos y financieros globales. Irán amenaza con responder atacando todas las instalaciones energéticas estadounidenses en la región del Golfo.Los mercados energéticos comienzan la semana cotizando al alza, mientras caen las bolsas europeas y se eleva el precio de los bonos estatales, como el alemán a diez años, cuyo rendimiento es en la mañana de este lunes es del 3,06%, frente al 2,65% antes de que comenzara la guerra. Por primera vez desde 2011, la rentabilidad vuelve a superar el tres por ciento.«Los líderes mundiales no han logrado comprender la profundidad de la crisis energética creada por la guerra de Irán», ha insistido Birol, haciendo recuento de los 40 activos energéticos dañados o destruidos hasta el momento en Oriente Próximo como resultado del conflicto en curso y que no podrán volver a funcionar de un día para otro». «La situación es muy grave», ha subrayado, «incluso si se alcanzara la paz de inmediato, la cantidad de daños significa que habrá un dolor energético continuo». «Llevará tiempo volver a la normalidad que teníamos antes de que comenzara la guerra», ha augurado.Los problemas de suministro también afectan a otros recursos, incluidos fertilizantes, petroquímicos y helio. El mercado del gas también se resiente ya significativamente. «Tras la invasión rusa de Ucrania, los mercados del gas, especialmente en Europa, perdimos 75.000 millones de metros cúbicos. Ahora, como resultado de esta crisis, hemos perdido unos 140.000 millones de metros cúbicos», calcula Birol.Para él, la liberación de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas de emergencia por parte de los países miembros de la agencia no será suficiente. Los precios del combustible bajaron tras ese anuncio, pero se recuperaron rápidamente.Liberar más reservas de petróleoLa AIE está considerando la entrada de más crudo y combustible de emergencia al mercado, pero tendría que ser una decisión en colaboración con los líderes mundiales. «Si es necesario, por supuesto que lo haremos, pero analizaremos las condiciones, analizaremos, evaluaremos el mercado y discutiremos con nuestros países miembros», advierte su jefe, que reconoce que liberar más reservas de emergencia no es una solución a la crisis, pero aliviaría parte del daño en el precio y en el suministro.En el National Press Club, en Sídney, y en la gira emprendida por países asiáticos, Birol está haciendo un llamamiento a la cooperación internacional para evitar un deterioro mayor de la situación y urge una resolución rápida del conflicto, ante el riesgo de consecuencias económicas globales de gran alcance.


