
Día 35 de la guerra en Oriente Próximo. Israel atacó este viernes de forma simultánea Líbano e Irán, que respondió con bombardeos a los aliados de EEUU en el golfo Pérsico. Jerusalén atacó a plataformas de lanzamiento de misiles balísticos, bases de almacenamiento de drones e instalaciones de sistemas de defensa aérea de la Guardia Revolucionaria iraní. También destruyó el puente que une Sohmor con Mashghara, en Líbano. Por su parte, Teherán bombardeó la planta de gas de Habshan, en Emiratos Árabes Unidos, donde se desató un incendio; y también una planta eléctrica y una desalinizadora de agua en Kuwait. En este último país también fue atacada la refinería Mina Al Ahmadi, aunque todavía se desconoce de donde provino el bombardeo.
Teherán atacó, asimismo, este viernes dos aviones de combate de EEUU: un F-15 y un A-10 Warthog. En el primero había dos tripulantes, de los cuales solo uno ha sido rescatado, mientras que en el segundo había un único piloto que también ha sido socorrido por el Ejército de EEUU. Continúa la búsqueda de uno de los pilotos del F-15. Dos helicópteros estadounidenses UH-60 Blackhawk que participaban en misiones de rescate también han sido alcanzados por fuego iraní, según la cadena NBC News. Algunos de sus tripulantes han resultado heridos de carácter leve.
Por otro lado, el Ejército iraní amenazó este viernes, tras el bombardeo al puente que conecta Teherán y Karaj, con llevar a cabo ataques "más devastadores que nunca" no solo contra Estados Unidos e Israel sino también sus aliados. "Cualquier ataque contra los puentes, centrales eléctricas o infraestructura energética de Irán provocará ataques no solo contra todos los objetivos estadounidenses e israelíes en la región y los territorios ocupados, sino también contra posiciones clave de los aliados de Estados Unidos y los países anfitriones, con mayor dureza y devastación que antes", dijo el portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que las Fuerzas Armadas de su país "ni siquiera han empezado a destruir lo que queda en Irán" después de los últimos ataques.


