Renata Cambra lleva varios días sin dormir en su casa ni acudir a la sede de su partido en Lisboa. En el colegio donde da clases de portugués alertó por si observaban presencias extrañas. No se siente segura desde que la Policía Judicial detuvo a 37 miembros del grupo neonazi 1143, cuyo líder, Mário Machado, está en la cárcel por incitación al odio y a la violencia contra la profesora. Aunque no ha dejado de hacer activismo, tiene los miedos y las precauciones de quien está en una diana.
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