Michael Stücke (52 años, Westfalia) acaba de perder a su marido Jochen. Hace una semana se celebró el funeral. Los dos vivían apartados en una granja en Löhne, al noroeste de Alemania, y, sin embargo, la ceremonia se llenó hasta los topes. “Debíamos ser 250 personas, eso no es normal. En todas partes se hablaba de cómo consiguieron que una pequeña granja alemana se conociera en todo el mundo”, recuerda su amiga Nadia Leytes. En estos últimos años la pareja se había entregado en cuerpo y alma a un proyecto sin precedentes: crear el primer santuario de ovejas gais. La ausencia de Jochen es una baja insustituible, pero Michael no se va a quedar solo en esta misión. Bajo el nombre de Rainbow Wool le acompaña un colectivo que utiliza la lana de estas ovejas para luchar contra la discriminación que la comunidad LGTBI sigue sufriendo en muchos lugares del mundo.
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