
La ofensiva en Líbano ha desatado una nueva ola de desplazamientos masivos, obligando a miles de familias a abandonar sus hogares en una búsqueda de seguridad. Ante la magnitud de la crisis, centros educativos como la escuela de Daraya, en las montañas de Chouf, han tenido que transformar sus aulas en refugios improvisados. Lo que antes eran espacios de aprendizaje son hoy el único hogar posible para cientos de personas que huyen de la guerra.


