Nada más conocerse la intención del Gobierno de Pedro Sánchez de regularizar a más de medio millón de migrantes sin papeles, el Partido Popular y Vox iniciaron una “ofensiva” en contra de la medida tanto en España como en Bruselas, donde rápidamente pidieron a la Comisión Europea que se activara. El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha parado en seco los intentos, al recordar este jueves que se trata de una competencia exclusiva de los Estados en la que Bruselas no tiene nada que decir o hacer.
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