La acelga es una de las verduras más versátiles de la cocina. Si bien una de las formas más comunes de cocción es llevarla a hervor, muchos aseguran que no es la forma adecuada, ya que puede perder gran parte de sus nutrientes.
Este método puede parecer práctica, pero tiene un gran problema: las vitaminas hidrosolubles, como el ácido fólico y la vitamina C, se pierden en el agua. Además, si la cocinás de más, la acelga queda blanda y pierde ese color verde vibrante que la caracteriza.
Cómo cocinar la acelga para que conserve todos sus nutrientes
- Al vapor: Poné las hojas en una vaporera o en un colador sobre una olla con agua hirviendo. Tapá y dejá que se cocinen entre 3 y 5 minutos. Así quedan tiernas pero crujientes, y se preservan las vitaminas y minerales.
- Salteada: Cortá la acelga en tiras y cocinala en una sartén con un poco de aceite de oliva, ajo y una pizca de sal. Solo necesitás unos minutos. El calor directo y rápido evita que se pierdan los nutrientes y le da un sabor espectacular.

Un dato clave: no descartes su tallo
Algo que muchos pasan por alto es que los tallos de la acelga también son súper nutritivos y se cocinan rápido. Cortalos en trozos finos y agregalos junto con las hojas, ya sea al vapor o al salteado. Así, aprovechás toda la verdura y sumás textura y sabor a tus platos.
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Las ventajas de la acelga salteada o al vapor
- Conserva más nutrientes: Esta cocción evita la pérdida de vitaminas hidrosolubles como la C, K y algunas del complejo B, que se pierden al hervir.
- Mantiene su color y textura: La acelga al vapor conserva su verde intenso y no se deshace, lo que mejora su presentación y su sabor.
- Mejor digestión: Cocida al vapor, la acelga es más suave y fácil de digerir, sin ser tan fibrosa como cruda ni tan blanda como hervida.
- Apta para múltiples preparaciones: Podés usarla al vapor en ensaladas tibias, tartas, rellenos o como guarnición, con apenas un poco de sal, limón o aceite de oliva.
- Conserva su sabor natural: Al no estar en contacto directo con agua o aceite, la acelga mantiene su sabor más puro.
Vitaminas y minerales destacados
La acelga contiene:
- Vitamina K: altísimo contenido (más del 300% del valor diario recomendado).
- Vitamina A: en forma de betacarotenos.
- Vitamina C.
- Ácido fólico (B9).
- Magnesio.
- Hierro.
- Potasio.
- Calcio.
Por su bajo contenido calórico, la acelga es ideal para incluir en dietas saludables. Aporta apenas 20 calorías cada 100 gramos. Sin embargo, por su densidad nutricional, es una excelente opción para sumar volumen y saciedad a las comidas.



