Como casi todos los buenos relatos, este empieza con una historia de amor. “Sí tío, y preciosa, además”, dice Ruslán Mediavilla (Valladolid, 26 años), nombre real del artista que graba como Rusowsky. “A mi madre la pillaron de muy joven de cantante en un grupo folclórico de Bielorrusia. Estaban haciendo una gira por toda Europa y acabó en mi pueblo, Quintanar de la Sierra, en Burgos, justo cuando estaba allí de vacaciones mi padre, que es de Valladolid. Fue a verlo y cuando mi madre cantó se quedó loco, en plan: ‘¿Esto qué es? ¡Qué locura! ¿Quién es esa?’. Y nada, fue como: ‘¿Duyuspikinglis?’; ‘No, ja ja’; ‘Que nos vamos a bailar al pueblo de al lado, a Covaleda, bla bla, bla’. Se enamoran, mi padre se vuelve loco, se compra un diccionario de ruso y se va para allá. Luego, mi madre viene aquí, se casan y acaban en Fuenlabrada, en Loranca. Y ya está”.
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Realización: Paty Abrahamsson. Dirección creativa: Fomotrauma. Maquillaje y peluquería: Gorka Larcan. Asistente de fotografía: María José Valido. Asistente digital: Olivier Paresse. Asistente del estilista: Ella Muñoz. Diseño de escenario: Irene Luna. Asistentes de escenografía: Julia Sangil y Ignacio Nevado.

