Muchos lo conocen por el papel de Peeta Melark en la exitosa saga de Los juegos del hambre; otros tantos, por el de Jess Aarons en Un puente hacia Terabithia; e incluso hay quienes recuerdan su pequeño cameo como Ryan en la serie de Los Javis Paquita Salas. Detrás de todos estos personajes está Josh Hutcherson (Kentucky, 33 años), un actor que lleva prácticamente toda la vida delante de las cámaras y que ha sabido moldear su carrera a su gusto, sin dejar que nada ni nadie lo hiciese por él y alejándose del estereotipo de estrella de Hollywood. Pero no todo ha sido fácil: pasó de triunfar en la industria a que su teléfono dejase de sonar de un día para otro. Ahora esa época parece haber quedado atrás y ya tiene una agenda repleta de nuevos proyectos, entre ellos la tercera parte de otra saga, Five Nights at Freddy’s, y la serie I Love LA.
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