La vida de Miguel de Cervantes sólo podía llegar al cine como una película de aventuras, y nadie como Alejandro Amenábar para dar ese tono de epicidad a un personaje de la trascendencia histórica del autor del Quijote: el resultado es El cautivo, protagonizada por Julio Peña y nominada a siete premios Goya este 2026. La película sobre el español más ilustre de la historia ha sido una de las más taquilleras de 2025 y sólo con su primer fin de semana en salas superó el millón de euros de recaudación.
En cuanto a la historia, El cautivo ha sido también motivo de debate debido a cómo perfila Amenábar la figura de Miguel de Cervantes y la ambigüedad sobre su orientación sexual. El largometraje sugiere que el escritor y Hasán Bajá -gobernante de Argel interpretado por Alessandro Borghi- podrían haber mantenido un vínculo sentimental, explorado en la película. Lo cierto, es que son varios los escritos históricos que plantean esta misma duda y, aunque no hay evidencia de esa atracción, sí que apuntan que el captor le daba un trato diferente al resto.
El director no muestra un Cervantes «completamente homosexual», como él mismo dijo, por lo que es incluso más curioso «que se traslade al debate en 2025 bajo el prisma de si Cervantes era homosexual y no sobre la premisa de si Hasán Bajá abusaba sexualmente de sus cautivos» -escribió Angélica Reinosa.
En realidad, el retrato de Cervantes en El cautivo lo completa el público. Cada espectador es el que decide qué siente el personaje, al que Amenábar ha intentado acercarse con precisión.
Miguel de Cervantes pasó cinco años en cautiverio. En 1575, viajaba de Nápoles a España cuando los corsarios berberiscos lo capturaron para venderlo como esclavo en Argel. Su precio -500 ducados- lo convirtió en un esclavo valioso, un as que le sirvió para no ser castigado con dureza ni ejecutado. Es más, siempre se ha especulado con que ésta fue la razón por la que Hasán Bajá lo trataba con indulgencia, una teoría alternativa a la de su homosexualidad.
Sea como fuere, la relación de captor y prisionero terminó en 1580, cuando los frailes trinitarios liberaron al escritor y otros prisioneros, y después de que el autor del Quijote hubiera intentado fugarse varias veces.
Alejandro Amenábar se ha marcado retos cinematográficos similares en otras ocasiones, en las que también llevó a la gran pantalla personajes históricos relevantes. Lo hizo con Mientras dure la guerra -con Miguel de Unamuno- o con Ágora -con Hipatia de Alejandría-.
La película española más vista de 2025, El cautivo, está disponible en Netflix desde el pasado 23 de enero, y compite en siete categorías de los premios Goya.

Nominaciones de ‘El cautivo’ a los Goya
- Mejor actor de reparto (Miguel Rellán)
- Mejor actor revelación (Julio Peña)
- Mejor dirección de producción (Sergio Díaz Bermejo)
- Mejor dirección de arte (Juan Pedro de Gaspar)
- Mejor diseño de vestuario (Nicoletta Taranta)
- Mejor maquillaje y peluquería (Ana López-Puigcerver, Belén López-Puigcerver y Nacho Díaz)
- Mejor sonido (Aitor Berenguer, Gabriel Gutiérrez y Candela Palencia)


