A fin de cuentas el crecimiento de la economía dominicana no sería tal sin el aporte ascendente del sector privado en producción de bienes y servicios calculado en un 85% del PBI ya que la función esencial de Estado es generar las condiciones institucionales e infraestructurales que faciliten la multiplicación de la riqueza nacional. Cuando los gobiernos hacen lo contrario poniendo más énfasis en el gasto corriente para acrecentar su popularidad con desprecio a las prioridades de fines reproductivos, el camino de los proyectos de poder queda bien asfaltado pero para ir a parar al fracaso.
