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Imagine tragar cinco gramos de plástico a la semana. El equivalente a comerse una tarjeta de crédito. Al año, más de 250 gramos de microplásticos ingresan en el cuerpo humano, procedentes de partículas presentes en el agua, el aire y los alimentos, según un informe de la Universidad de Newcastle (Australia) para la organización WWF. El abuso de los embalajes plásticos y un reciclaje insuficiente son parte del problema.
En la última década, el volumen de envases de plástico generado por habitante en Europa aumentó un 29%, según la Oficina de Estadísticas de la Unión Europea (Eurostat). Así, el viejo continente se posiciona como el segundo productor mundial, únicamente por detrás de Asia. Pero solo reciclamos 14 de los 34 kilogramos generados por persona. Y esto, además del coste medioambiental y para la salud, tiene un coste económico.
Desde 2020, los miembros de la Unión se enfrentan a un impuesto de 80 céntimos por cada kilo de plástico no reciclado. En 2023 España dejó sin reciclar más de un millón de toneladas de residuos plásticos, según datos de la Eurocámara. El Gobierno esquivó la sanción de más de 828 millones de euros gracias a que los países con un PIB per cápita inferior a la media europea en 2017 cuentan con reducciones. Aun así, la cantidad final a pagar superó los 686 millones de euros, según confirmó el Ministerio de Hacienda a El Confidencial.
Esta cifra ha crecido exponencialmente en los últimos años: en 2021 la cifra a pagar fue de 478 millones de euros, en 2022 de 498, hasta alcanzar los 686 de 2023 y la estimación del Parlamento Europeo (PE) es que al finalizar 2024 España pague 675 millones de euros.
En 2023 España dejó sin reciclar más de un millón de toneladas de residuos plásticos
Los 686 millones de euros que España pagó a la Unión Europea como penalización por no reciclar equivalen, económicamente, a cuatro hospitales como el de Isabel Zendal, que se construyó en Madrid durante la pandemia y que tuvo un coste de 170 millones de euros.
Para hacer frente a este importe, el Gobierno repercute 45 céntimos por kilo no reciclado a las empresas productoras. En el ejercicio anterior, la recaudación por esta vía alcanzó los 590 millones de euros, afirma el departamento de la ministra María Jesús Montero. La cantidad restante sale del presupuesto público. Solamente por este impuesto, la Unión Europea cobró 7.200 millones de euros a todos los Estados miembros, lo que representa el 4,3% de los ingresos totales comunitarios, según un documento exclusivo destinado a los miembros y al personal del Parlamento Europeo en mayo de 2024, al que ha tenido acceso El Confidencial.
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