
Las cataratas, caracterizadas por la opacidad del cristalino que provoca visión borrosa y puede derivar en ceguera, afectan a más de 94 millones de personas a nivel global. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cirugía, que dura aproximadamente 15 minutos, permite una recuperación visual inmediata y duradera, convirtiéndose en uno de los procedimientos más rentables dentro de la medicina moderna.