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"Afecta el poder adquisitivo y la estabilidad financiera."
- En este contexto, las marcas blancas se posicionan como una alternativa clave para ahorrar, en especial para un consumidor del quintil 1, mientras que en los quintiles medios conviven con opciones tradicionales y en los más altos suele priorizarse calidad y variedad.
Las “marcas blancas” identifican productos fabricados por terceros y/o importados por los supermercados, pero vendidos con el sello propio del establecimiento. En República Dominicana han ganado espacio en una amplia variedad de rubros, desde alimentos hasta artículos de limpieza y su principal atractivo suele estar en precios más accesibles, aunque no de manera constante con los registros sanitarios e industriales al día.
A través de un levantamiento realizado por elDinero, se observa cómo estas marcas han roto barreras psicológicas en consumidores. Además de implicar algo de ahorro, también responde a una sofisticación de la oferta que busca fidelizar al cliente a través de una relación imbatible: calidad-precio.
La estrategia de cada establecimiento varía según sus marcas exclusivas. En el caso del supermercados Bravo, su marca “b” lidera en diversas categorías, desde enlatados y lácteos, hasta productos de limpieza e incluso belleza; Hipermercados Olé con su marca Olé, incorporándose poco a poco en el mercado; Sirena utiliza Wala y Zerca para cubrir un espectro amplio de consumo, además de las líneas especializadas en panaderías: Buen Horno y Del Artesano; mientras que Jumbo y Nacional comparten la marca Líder por pertenecer a la misma cadena: Centro Cuesta Nacional (CCN).
Por su parte, a pesar de su presencia histórica en el mercado, Plaza Lama hasta en el contexto actual no cuenta con una diversificación tan extensa de marcas blancas propias en comparación con sus competidores, aunque mantienen una rotación constante de productos de oportunidad.
Consumo
A pesar de este auge, todavía hay supermercados que aún no tienen todos los productos bajo sus propias marcas, dejando ciertos vacíos en categorías de especialidad.
Aun así, la percepción de calidad ha mejorado tanto que, incluso, productos de cuidado personal y limpieza de marcas blancas están desplazando a otros históricamente líderes en el mercado local.
En ese sentido, la encuesta revela que las marcas blancas han ganado una sustancial aceptación entre los clientes. La mayoría de los encuestados indicó que realiza compras mayormente en el Bravo, con su marca Bravo (83.9%), Sirena, con Wala (48.4%) y Olé, con su marca olé (41.9%) los supermercados más frecuentados y las marcas más consumidas.
El 67.7% de los encuestados asegura comprar estos productos debido al precio más bajo, pues les concede una oportunidad de ahorro en sus hogares. Igualmente, los consumidores valoran la calidad (25.8%), la recomendación (3.2%) y la disponibilidad (3.2%).
Asimismo, 25 de 31 encuestados (80.6%) admiten que los productos más adquiridos son productos de limpieza, mientras que 17 de 31 personas (54.8%) aseguran que consumen más alimentos básicos como arroz, leche, pan, aceite y huevo. En esa misma línea, 14 de 31 (45.2%) prefieren artículos enlatados, lo que demuestra la penetración de estas marcas en distintas áreas del consumo diario.
Además, la percepción de calidad es mayormente positiva, pues en una escala entre muy buena y mala, la mayor cantidad oscilan entre “muy buena” (45.2%) y “buena” (41.9%).
Este cambio en la percepción refleja que los consumidores han comenzado a confiar más en las marcas blancas, viéndolas como una alternativa viable frente a productos tradicionalmente de mejor calidad.
Precios
La comparación de precios entre marcas propias de Sirena, Nacional, Bravo, Olé y Jumbo refleja que Sirena presenta la oferta más competitiva de manera general al evaluar únicamente los productos con presencia en las cinco cadenas. Un levantamiento realizado por el equipo de elDinero tomó como referencia artículos básicos y de limpieza recurrentes en todos los establecimientos, como arroz, leche, huevos, habichuelas, espaguetis, desinfectante, cloro y suavizante.
En la categoría de alimentos esenciales, los precios mostraron diferencias mínimas entre supermercados, aunque con ventajas puntuales. Olé registró el arroz premium de diez libras más barato con RD$346, mientras que Sirena y Bravo marcaron RD$348. En leche, Bravo y Olé ofrecieron el menor costo con RD$71 por litro, mientras Jumbo tuvo el cartón de huevos más económico con RD$208.95 por 30 unidades en uno, seguido muy de cerca por Sirena y Bravo con RD$209.
En productos de despensa, Nacional y Jumbo empataron con la habichuela roja en lata de 400 gramos y 15 onzas más barata a RD$49.95, en tanto en Bravo registra el precio más alto con RD$69, seguido de Sirena con RD$50 y Olé con RD$58. Para los espaguetis, Sirena y Bravo compartieron el valor más bajo con RD$29.
En artículos de limpieza también hubo competencia cerrada. La Sirena lideró con el galón de cloro de un litro más barato a RD$75, mientras Olé, Jumbo y Nacional destacaron en desinfectante de dos litros con RD$78 y Olé encabezó en el galón de suavizante con RD$198.
Aun así, al observar el conjunto completo de artículos comparados, la consistencia en precios reducidos similares en varias categorías permitió que Sirena y Bravo encabezaran la comparativa general, manteniéndose muy de cerca en la lista de precios. A estos les sigue Olé, Nacional y Jumbo. Los artículos no disponibles en todas las cadenas, como pan cuadrado, azúcar y el café, fueron excluidos del balance principal para mantener una medición equitativa.
Canasta básica
Este comportamiento de precios cobra mayor relevancia al compararlo con el costo de la canasta básica familiar en 2026. Según datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), el promedio nacional se ubicó en RD$49,117.85 al cierre de marzo.
En el quintil 1, que agrupa a las familias de menores recursos, la canasta básica alcanzó RD$29,350.98, mientras que en el quintil 5 ascendió a RD$79,171.23. La brecha entre ambos extremos supera los RD$49,800, evidenciando desigualdad en la capacidad de consumo. Por su parte, el quintil 2 costó RD$38,220.69, mientras que el 4 y el 5 costaron RD$44,970.61 y RD$51,957.39, respectivamente.
Los hogares de menores ingresos concentran su gasto en alimentos y artículos esenciales, los de mayores recursos destinan más a servicios, transporte, educación y otros bienes.
En este contexto, las marcas blancas se posicionan como una alternativa clave para ahorrar, en especial para un consumidor del quintil 1, mientras que en los quintiles medios conviven con opciones tradicionales y en los más altos suele priorizarse calidad y variedad.
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