Analistas y mercado reaccionan de manera dispar al anuncio del Banco Santander de la adquisición de Webster en Estados Unidos. Mientras las firmas de análisis ponen buena nota a la operación a medio plazo, la acción de la entidad que preside Ana Botín retrocede cerca un 2% (ha llegado a perder un 4%) este miércoles, algo menos de lo que bajó ayer en Wall Street, un 6,4%, ante el miedo de los inversores a una posible dilución. La respuesta dispar entre los análisis y la reacción bursátil entra dentro de lo habitual y puede ser solamente transitoria: los expertos prevén descensos iniciales para la acción, si bien consideran que la compra, a pagar en parte en efectivo y en parte en acciones, es razonable para el Santander en los términos financieros anunciados.
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