Europa se ha convertido en uno de los grandes faros para los mercados financieros. En 2025, los ETFs domiciliados en Europa que invierten en renta variable vieron crecer sus entradas un 40%, hasta los 406.000 millones de euros. Esta tendencia se ha reforzado en los primeros meses de 2026, en los que, según los datos de EPFR, se observa una entrada en ETD y fondos de récord en febrero con cerca de 10.000 millones de dólares. "Son muchos los inversores globales que quieren diversificarse más allá de un mercado estadounidense caro", dijo Sharon Bell, estratega senior de acciones en Goldman Sachs. Sin embargo, esta tendencia que ha favorecido a Europa parece que podría cambiar pronto, y la IA parece destinada a mostrar su peor cara con el Viejo Continente.
