Primero fueron las bases militares estadounidenses, luego las infraestructuras críticas, sobre todo las que albergan petróleo y gas natural, y ahora Irán está dispuesto a atacar cualquier lugar, «parques, áreas recreativas y destinos turísticos» para que los «enemigos» no estén a salvo.Según el Ejército de Irán, los lugares civiles serán objetivos legítimos para ellos. El general Abolfazl Shekarchi, portavoz de las fuerzas armadas iraníes, afirmó este viernes que el elevado número de funcionarios iraníes muertos en los ataques estadounidenses e israelíes «no es una señal de la fuerza del enemigo; más bien, se debe a la desesperación, la impotencia y la malicia». Los funcionarios iraníes «viven con el pueblo y entre el pueblo», afirmó. Shekarchi continuó en un comunicado que los funcionarios iraníes no eran como los de Israel o Estados Unidos, que «se han escondido bajo tierra y en refugios o utilizan a civiles como escudos humanos». Además, añadió que la república islámica está «vigilando a sus cobardes funcionarios y comandantes, a sus maliciosos pilotos y soldados» y «ni siquiera las zonas recreativas, los centros turísticos y los lugares de ocio de todo el mundo serán seguros para ustedes».Durante esta semana, la guerra en Oriente Próximo de Estados Unidos e Israel contra Irán tomó un nuevo rumbo al atacar el régimen de Teherán infraestructuras esenciales para los países del Golfo. Noticia relacionada general No No Irán confirma la muerte del portavoz de la Guardia Revolucionaria en la ofensiva de EE.UU. e IsraelA pesar de las afirmaciones estadounidenses e israelíes de que el Ejército de la república islámica estaba en ruinas, Irán ha continuado lanzando misiles contra sus vecinos árabes del Golfo . Este viernes, se activaron las defensas aéreas en toda la región con motivo del Eid al Fitr, el fin del mes de Ramadán y uno de los días más sagrados del calendario musulmán. Por la mañana se escucharon fuertes explosiones en Dubái cuando las defensas aéreas interceptaron un ataque con cohetes. Los Emiratos Árabes Unidos, de los cuales Dubái es la ciudad más grande, informaron que derribaron un total de cuatro misiles balísticos y 26 drones, según su Ministerio de Defensa. También sufrieron ataques Kuwait, Arabia Saudí y Qatar.En Dubái, una de las ciudades más importantes del Golfo y de las más pobladas con cuatro millones de habitantes, esos parques y áreas recreativas que ahora Irán pretende atacar se extienden por toda la ciudad. Una urbe que esta semana ha permanecido vacía durante el día vacía y que por la noche recobraba el gentío. «Las empresas han dejado a sus trabajadores teletrabajar. Algunos han aprovechado las vacaciones de los niños y la situación de cierta intranquilidad para salir del país. La cancelación de los vuelos afecta al turismo y estamos en los últimos días del Ramadán, todo ello explica que las calles estén más vacías de lo normal», explican a este periódico varios ciudadanos de Dubái. Los ataques procedentes de Irán han empañado en parte esa fama de ciudad segura, que durante años se vendió como un refugio seguro, lujoso y con ventajas fiscales para la élite mundial en una región convulsa . Los ataques con drones de los primeros días dañaron el aeropuerto internacional de Dubái y provocaron un incendio en el lujoso hotel Burj Al Arab.Los alrededores del Burj Khalifa, el rascacielos más alto del mundo y símbolo de la ciudad, amanecían vacíos y solo unos pocos trabajadores de origen paquistaní deambulaban por las calles desiertas. Lo mismo ocurría por las grandes avenidas de la ciudad. Sin embargo, la población que se ha quedado en la ciudad ha encontrado cómo distraerse de esta guerra: los campos de golf siguen llenándose, las playas siguen acogiendo a gente, los paseos marítimos siguen siendo el lugar preferido para practicar deporte y las terrazas en los altos edificios de la ciudad continúan siendo el sitio favorito para una cena. También los centros comerciales siguen acogiendo a gran parte de la población, sobre todo porque es uno de los pocos lugares para refugiarse del calor que ya aprieta en esta ciudad.Por todo ello, una de las figuras más influyentes de Emiratos, el promotor inmobiliario Mohamed Alabbar, fundador de Emaar , aseguraba en una entrevista al medio económico CNBC que Dubái era «el centro neurálgico de los negocios mundiales, un reflejo de cómo debería ser la vida, el éxito, la prosperidad y la positividad». Por ese motivo, se ha convertido en uno de los principales objetivos para Irán.
Irán amenaza con atacar lugares de ocio y destinos turísticos del Golfo
Cortex AI
Resumen, sesgo y contexto.ABC España


