
Cuando se cumple justo un mes del ataque a gran escala que Estados Unidos e Israel lanzaron el 28 de febrero contra Irán y que ha desatado la actual guerra en Oriente Medio, Yemen ha entrado en escena dentro del conflicto regional. El ejército israelí ha informado este sábado de la intercepción un misil lanzado desde Yemen, un ataque que los rebeldes hutíes yemeníes han confirmado y que supone el primero desde el comienzo de la guerra.
Mientras el Pentágono sopesa cuáles son los siguientes pasos a seguir, entre los que no se descarta una posible operación terrestre, Estados Unidos ha desplegado a la región un nuevo buque, el USS Tripoli, con 3.500 marineros y marines a bordo, que puede servir como un portaaviones ligero y una nave de asalto anfibia.
Irán, por su parte, ha continuado con sus bombardeos de represalia contra territorio israelí. Uno de los misiles lanzados este sábado ha impactado en una localidad próxima a Jerusalén, donde varias personas han resultado heridas leves. El régimen de los ayatolás también ha asegurado haber atacado este sábado con misiles y drones varias industrias vinculadas a Estados Unidos e Israel en los territorios ocupados y otros puntos, en respuesta a los bombardeos del viernes contra las dos principales siderúrgicas iraníes.
Por otro lado, los ataques de Teherán han ido dirigidos además contra bases estadounidenses en el Golfo. En uno de estos bombardeos, dirigido contra la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudí, doce soldados estadounidenses han resultado heridos, dos de ellos graves, por el el impacto de un misil iraní. Según informa el diario estadounidense The Wall Street Journal, dicho ataque ha impactado una instalación utilizada por fuerzas estadounidenses en territorio saudí, donde varias aeronaves han sufrido daños materiales.
Mientras tanto, Israel ha continuado con su campaña de bombardeos de la capital iraní, Teherán, donde han atacado la Universidad de Ciencia y Tecnología y la sede de la Organización de Industrias Navales. Según el mando israelí, unos 50 cazas han participado en la destrucción de centros de investigación y desarrollo de armamento naval y sistemas de defensa.
En paralelo, Israel ha seguido con su incursión en el sur del Líbano, en el marco de la ofensiva contra el grupo chií de Hezbolá. En este contexto, el ejército israelí ha matado a al menos tres periodistas de medios de comunicación vinculados a Hezbolá.


