
El costo de la vida es cada vez más caro. Es una realidad que se siente en los hogares dominicanos. El alza del transporte por el aumento de los combustibles ha impactado en los alimentos y los servicios básicos, lo que ha reducido el poder adquisitivo de la población, especialmente en la clase media y en los sectores más vulnerables.
Los ingresos no alcanzan para cubrir lo básico. La comida está más cara, la electricidad presiona el presupuesto familiar y cada aumento golpea directamente a quienes menos tienen. Esa es la situación que vive la gente todos los días.
Parte del problema es que dependemos demasiado de los productos que importamos para alimentarnos, y cuando los precios internacionales suben o el transporte se encarece, ese aumento llega directamente al consumidor dominicano.
De ahí que entendemos que, producir en el país es una necesidad. Producir más significa alimentos más accesibles, más empleos y más oportunidades. Depender menos de las importaciones no es cerrarnos al mundo, es fortalecer lo nuestro. Es decir, producir dentro del país no solo reduce costos, sino que activa el empleo, dinamiza otros sectores y fortalece la economía en sentido general.
La historia reciente demuestra que es posible enfrentar situaciones difíciles. En 2004, el país venía de una grave crisis financiera tras la quiebra de Baninter, ocurrida durante el gobierno de Hipólito Mejía. En ese contexto asumió el poder Leonel Fernández, y se inició un proceso de recuperación económica. De igual modo, pocos años después, frente a la crisis internacional de 2008, originada en el colapso del mercado de hipotecas de alto riesgo en los Estados Unidos, se aplicaron medidas que ayudaron a proteger a la población, tales como, inversión pública para dinamizar el empleo, apoyo a sectores productivos y acciones para reducir el impacto del alza del petróleo. Esto deja claro entender que cuando se toman decisiones a tiempo, los efectos de las crisis pueden reducirse.
El país hoy necesita actuar en esa misma dirección. Con medidas concretas de apoyar el campo, incentivar la producción nacional, revisar las importaciones en productos sensibles y crear más oportunidades de empleo. Al gobierno, encabezado por el presidente Luis Abinader, le corresponde liderar estas acciones con mayor decisión, porque la respuesta no puede quedarse corta frente a una realidad que cada día pesa más sobre la población. Esta problemática requiere con urgencia la responsabilidad de todos. No podemos seguir dependiendo tanto de lo que viene de fuera para garantizar lo más básico.
Producir en el país es parte de la solución. Porque al final, de lo que se trata es de que la economía funcione en favor de la gente.
Por: José Peña Santana.
La entrada Elevar la producción nacional para bajar el alto costo de la vida se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).
