El FC Barcelona gastó alrededor de cuatro millones de euros en la confección de camisetas oficiales que nunca vieron la luz y que permanecen almacenadas en una nave industrial de la provincia de Barcelona, según han explicado a EL PAÍS fuentes que han conocido de primera mano la operación y ha confirmado el club. El encargo de alrededor de 300.000 prendas —la equipación completa de todas las secciones deportivas y miles de camisetas del primer equipo de fútbol— se hizo en mitad de las tensas negociaciones con Nike para renovar el contrato de patrocinio. Ante el riesgo de quedarse sin indumentaria si el acuerdo no llegaba a buen puerto, el club que preside Joan Laporta decidió confeccionar su propia ropa, sin el logotipo de la multinacional estadounidense.
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