
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos autorizó este viernes temporalmente la compra y venta de petróleo iraní que se encuentra varado en el mar, para intentar frenar el alza de precios de la gasolina en medio de la guerra con la República Islámica y el persistente cierre del Estrecho de Ormuz.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, estimó que la medida, que entró en vigencia hoy mismo y se extiende hasta el 19 de abril, permitirá añadir unos 140 millones de barriles al mercado petrolero.
Bessent aclaró en su cuenta de X que "Irán tendrá dificultades para acceder a los ingresos generados, y EE.UU. seguirá ejerciendo la máxima presión sobre su capacidad para acceder al sistema financiero internacional".
Iran is the head of the snake for global terrorism, and through President Trump’s Operation Epic Fury, we are winning this critical fight at an even faster pace than anticipated. In response to Iran’s terrorist attacks against global energy infrastructure, the Trump…
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) March 20, 2026
La nueva medida se suma a la decisión de la Administración Trump de levantar durante 60 días las sanciones al petróleo ruso, igualmente varado en el mar, que fue adelantada la semana pasada.
Desde el inicio de la guerra contra Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, EE.UU. se ha visto obligada a relajar sanciones y optar por medidas de contención para intentar contener una escalada de precios agresiva del galón de gasolina, que registró un precio entre 3,8 a 4,2 dólares este viernes.
Esta semana, Donald Trump también modificó la ley Jones para permitir que embarcaciones que no sean de origen estadounidense puedan transportar crudo dentro de los puertos norteamericanos.
Mientras que la Casa Blanca insistía en reabrir el estrecho, el petróleo registró un aumento cercano al 3%, con el barril de Brent alcanzando aproximadamente 112 dólares, lo que supone más de la mitad de incremento desde que comenzó la guerra.



