La bolsa chilena profundizó su caída este viernes arrastrada por nuevo retroceso de los mercados internacionales mientras se incrementaba la aversión al riesgo de los inversionistas ante la incertidumbre por la extensión del conflicto en Medio Oriente y su impacto en los precios del petróleo y el gas natural.
El índice Ipsa, de las principales acciones que se transan en la Bolsa de Santiago, cerró con un descenso de 1,88% a 10.277,05 puntos, con lo que completó su tercera sesión consecutiva de bajas y acumuló una disminución de 1,8% en la semana, llegando a su menor nivel desde el 9 de marzo.
Entre las caídas de las sesión destacaron las acciones de Aguas Andinas serie A, Cencosud y CAP con retrocesos de 6,76%, 5,78% y 4,69%, respectivamente.
Emaonelle Santos, analista de mercados de la app de inversiones XTB, señalóque la caída del Ipsa “refleja fielmente el deterioro del sentimiento global, en una semana marcada por la escalada del conflicto en Medio Oriente y un reposicionamiento hawkish de la Fed".
Asimismo sostuvo que “el contexto externo no da tregua, una vez que los precios del petróleo en máximos desde 2022, los rendimientos de los treasuries al alza tras un Índice de Precios al Productor (IPP) caliente y proyecciones de la Fed que apuntan a un único recorte de tasas de interés en el año configuran un escenario adverso para emergentes, donde el peso chileno seguirá expuesto mientras el conflicto no muestre señales claras de desescalada”.

Tensión en Medio Oriente
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cargar este viernes contra sus aliados en la OTAN por su negativa a apoyar al país en su ofensiva contra Irán, incluida la posibilidad de ayuda para mantener la navegación en el estrecho de Ormuz, afirmando que estos países son cobardes.
Por su parte el ejército iraní fijó entre sus objetivos a zonas de recreo, centros de ocio y destinos turísticos visitados por estadounidenses e israelíes como medida de represalia a los ataques de Estados Unidos e Israel que han matado a figuras de la vida política iraní tan destacadas como el fallecido líder supremo Alí Jamenei o, más recientemente, el secretario de Seguridad Nacional, Alí Lariyani.
Los mercados globales también han estado afectados por el tono más restrictivo que han adquirido los principales bancos de centrales del mundo como la Reserva Federal (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE) producto de las presiones inflacionarias generadas por el conflicto.
En este contexto en Wall Street los principales indicadores volvieron a cerrar con fuertes bajas. El promedio industrial Dow Jones cayó 0,97%, el selectivo S&P perdió 1,51% y el tecnológico Nasdaq retrocedió 1,88%.
En Europa el Euro Stoxx 50 bajó 2% y en Asia el mercado de Japón estuvo cerrado por el feriado de equinoccio de primavera mientras que en China continental el CSI 300 cayó 0,35%.

Dólar retoma las alzas
En el mercado cambiario el dólar retomó las alzas ante el retroceso en el precio del cobre, la principal exportación del país, y el avance de la divisa a nivel global.
La moneda estadounidense subió $20,22 a $930,52 anotando su mayor nivel desde el 25 de noviembre, de acuerdo a datos de la Bolsa Electrónica de Chile (BEC).
“El principal catalizador local fue la fuerte caída del cobre presionado por un dólar más fuerte, altos inventarios globales (máximos de seis años en la Bolsa de Metales de Londres y niveles récord en la bolsa de Shanghái) y crecientes preocupaciones sobre la demanda industrial, en un contexto de mayores costos energéticos”, dijo Felipe Sepúlveda, jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica.
Añadió que la divisa también aumentaba en el mundo en medio de una mayor aversión al riesgo por la intensificación del conflicto en Medio Oriente. “La destrucción de infraestructura energética y la interrupción de exportaciones han mantenido los precios del petróleo y el gas cerca de máximos, elevando las presiones inflacionarias globales”, indicó.
Precisó que este escenario ha llevado a la Reserva Federal a mantener una postura cauta. Ya que si bien el banco central estadounidense proyecta un recorte de tasas este año, ha reforzado un sesgo más hawkish ante los riesgos inflacionarios, lo que ha dado soporte adicional al dólar a nivel global.
“Así, el tipo de cambio en Chile reflejó una combinación de factores externos adversos, caída del cobre, dólar fortalecido y mayor incertidumbre global, que presionaron al peso chileno durante toda la jornada”, afirmó.
El precio contado del cobre cerró con un avance de 1,65% a US$5,45286 la libra en la Bolsa de Metales de Londres, pero en la semana acumuló una caída de 5,8%.
En tanto las cotizaciones a tres meses, que el mercado mira con mayor atención, perdían 3,38% a US5,30 la libra.
El dollar index, que mide el desempeño de la divisa frente a una canasta de monedas líquidas, incluyendo el euro, avanzaba 0,45% a 99,65 puntos.



