
ECONOMÍA
Aumento en el precio de la gasolina en Centroamérica: los países más afectados; dos ya tenían el precio más alto antes del conflicto
La gasolina sube en Centroamérica tras el conflicto entre Estados Unidos e Irán, pero, al 20 de marzo, el impacto no es igual: qué países enfrentan las mayores alzas y cuáles mantienen precios estables.
Variaciones en el precio de la gasolina en Centroamérica evidencian diferencias entre países tras el alza internacional del crudo derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Desde el 28 de febrero del 2026, cuando inició el conflicto entre Estados Unidos e Irán y se afectó el paso por el estrecho de Ormuz, el alza del petróleo comenzó a trasladarse a los combustibles en Centroamérica.
Sin embargo, el impacto no ha sido uniforme. Cada país refleja variaciones distintas debido a su modelo de mercado, tipo de subsidio, regulación estatal y hasta la unidad de venta: galón en Guatemala, Honduras y El Salvador, y litro en el resto de los países.
Diferencias en el modelo explican el impacto
Las variaciones en el precio de combustibles en Centroamérica no responden únicamente al alza internacional del petróleo derivado del conflicto geopolítico, sino a las diferencias estructurales en cada país.
En Guatemala, el esquema de libre mercado permite que los incrementos se trasladen de forma inmediata al consumidor, sin intervención directa en la fijación de precios. En contraste, Honduras mantiene subsidios parciales a la gasolina regular y al diésel, lo que atenúa el impacto, aunque no logra contener completamente las alzas.
Por su parte, El Salvador, Panamá y Costa Rica operan bajo modelos regulados, con ajustes periódicos definidos por instituciones estatales —cada 15 días aproximadamente—, lo que genera incrementos más graduales.
Sin embargo, en el caso de Nicaragua y Costa Rica, la aparente estabilidad de los precios debe matizarse, ya que estos países ya registraban niveles elevados antes del conflicto, por lo que la ausencia de incrementos recientes no necesariamente implica precios bajos, sino una continuidad en valores previamente altos.
Estas diferencias en los sistemas de comercialización, subsidio y regulación explican por qué el impacto del mismo evento externo se refleja de manera desigual en la región, tanto en magnitud como en velocidad.
Guatemala: el país donde los precios suben más rápido
En Guatemala, el modelo de libre mercado permite que los precios sean fijados por los distribuidores y expendedores que manejan la cadena de este suministro, así que la suele ser de forma inmediata.
El Ministerio de Energía y Minas (MEM) se encarga de supervisar el abastecimiento, fiscalizar el mercado y llevar el registro de precios, sin intervenir directamente en su fijación.
Antes del 28 de febrero, en modalidad de autoservicio, el galón de gasolina superior costaba Q29.57, la regular Q28.57 y el diésel Q27.75. Para el 19 de marzo, los precios subieron a Q37.48 en superior, Q36.48 en regular y Q39.50 en diésel.
Esto representa incrementos de Q7.91 en gasolina superior, Q7.91 en regular y hasta Q11.75 en diésel, evidenciando el mayor aumento en la región en menos de un mes.
El Salvador: ajustes graduales cada 15 días
En El Salvador, los precios son regulados y se actualizan cada 15 días por la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas, que establece los valores oficiales con base en el comportamiento internacional, lo que genera incrementos más progresivos.
Antes del inicio del conflicto, en el período del 17 de febrero al 2 de marzo del 2026, los precios de referencia en la zona central se situaban en $3.77 para gasolina superior, $3.54 para regular y $3.46 para diésel, con variaciones mixtas, incluso a la baja en el caso de la superior.
Para el cambio de precio que comprende el periodo del 17 al 30 de marzo, los valores aumentaron hasta $4.08 en superior, $3.84 en regular y $3.77 en diésel.
En conjunto, desde antes del conflicto hasta finales de marzo, el alza acumulada alcanza aproximadamente $0.31 en gasolina superior, $0.30 en regular y $0.31 en diésel, evidenciando un incremento progresivo y sostenido.
Honduras: subsidios no evitan alzas en los combustibles
En Honduras, los combustibles se comercializan por galón y los precios son definidos semanalmente por la Secretaría de Energía, que además mantiene subsidios a la gasolina regular y al diésel desde 2023 para amortiguar el impacto en los consumidores.
Previo al inicio del conflicto, en la semana del 26 de febrero, los precios se ubicaban en 99.64 lempiras por galón para la gasolina superior, 90.53 para la regular y 84.38 para el diésel.
Para el 16 de marzo, los valores aumentaron a 113.54 en superior, 101.37 en regular y 99.7 en diésel.
Esto representa incrementos de 13.90 lempiras en gasolina superior, 10.84 en regular y 15.32 en diésel, evidenciando que, aunque los subsidios reducen parcialmente el impacto, no logran contener completamente el alza.
Además, según los datos publicados por la Secretaría de Energía, no se especifica si los precios reportados incorporan o no el subsidio, lo que limita una evaluación precisa del efecto de esta medida.
Nicaragua: estabilidad en los precios, pero con niveles altos previos
En Nicaragua, el monitoreo del mercado está a cargo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), mientras que los precios son definidos por las empresas distribuidoras, en función de las variaciones internacionales. No obstante, desde el 2022 se aplican ajustes parciales con el objetivo de mitigar el impacto en la economía de los hogares y sectores productivos.
De acuerdo con el monitoreo más reciente realizado el 16 de marzo de 2026 en 74 estaciones de servicio en Managua, los precios al consumidor no registran variaciones respecto a la semana anterior.
Los valores se mantienen en 47.82 córdobas por litro para la gasolina regular, 49.00 para la gasolina súper y 43.23 para el diésel, sin cambios reportados en el período analizado.
Este comportamiento contrasta con el resto de los países de la región, ya que, pese al alza internacional del petróleo, Nicaragua no refleja incrementos en lo que va de 2026, como resultado de su política de ajustes parciales.
Costa Rica: regulación estatal modera el impacto
En Costa Rica, el mercado de combustibles opera bajo un esquema centralizado y regulado. La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) administra el suministro, mientras que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) establece los precios finales al consumidor, los cuales se publican en el diario oficial.
Las tarifas se determinan con base en factores como el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio, los márgenes de operación de estaciones de servicio y transportistas, así como costos del sistema e impuestos. Y estos cambios según dichos comportamientos.
Entre el 11 de febrero y el 12 de marzo, los precios se mantenían en 628 colones por litro para la gasolina superior, 593 para la regular y 513 para el diésel. A partir del 14 de marzo, estos valores aumentaron a 633 en superior, 607 en regular y 530 en diésel.
Esto representa incrementos de 5 colones en gasolina superior, 14 en regular y 17 en diésel, lo que evidencia un ajuste más gradual en comparación con otros países de la región, debido al control estatal sobre el mercado.
Panamá: segundo ajuste tras el conflicto
En Panamá, los precios de los combustibles son regulados por la Secretaría Nacional de Energía, que establece precios máximos de venta al consumidor y los actualiza cada 14 días, en función de las variaciones del mercado internacional. Estos se expresan en balboas (equivalente al dólar) por litro.
En el período del 20 de febrero al 5 de marzo del 2026, previo al impacto pleno del conflicto, los precios se situaban en 0.885 por litro para la gasolina superior, 0.827 para la regular y 0.835 para el diésel.
Sin embargo, para el período del 20 de marzo al 3 de abril, los valores aumentaron a 1.144 por litro en gasolina superior, 1.065 en regular y 1.210 en diésel.
Esto representa incrementos de 0.259 en gasolina superior, 0.238 en regular y 0.375 en diésel por litro, siendo este último el de mayor variación.
Los cambios corresponden al segundo ajuste completo posterior al inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Comparación regional del precio de combustibles (por galón en dólares)
Aunque el aumento del petróleo afecta a toda la región, los datos recopilados confirman que el precio de la gasolina en Centroamérica depende de factores internos como subsidios, regulación, tipo de cambio y modelo de mercado.
Esto significa que el alza en el precio del petróleo no se distribuye de forma homogénea en los países de la región.
No obstante, sí hay un patrón regional es que el diésel registra los mayores incrementos en varios países, como Guatemala, Honduras y Panamá, lo que impacta directamente en costos de transporte y producción.
| País | Superior (USD/gal) | Regular (USD/gal) | Diésel (USD/gal) |
|---|---|---|---|
| Guatemala | 4.89 | 4.76 | 5.15 |
| El Salvador | 4.08 | 3.84 | 3.77 |
| Honduras | 4.26 | 3.80 | 3.74 |
| Nicaragua* | 5.06 | 4.95 | 4.47 |
| Costa Rica* | 5.11 | 4.89 | 4.27 |
| Panamá* | 4.33 | 4.03 | 4.58 |
Notas metodológicas
- *Nicaragua, Costa Rica y Panamá venden por litro; los valores fueron convertidos a galón (1 galón = 3.785 litros).
- Tipo de cambio al 20 de marzo según bancos centrales y MEM para Guatemala.
Impacto desigual del alza en combustibles
La comparación del precio de la gasolina en Centroamérica, homologada a galón y dólares, evidencia que el impacto del alza internacional del petróleo no ha sido uniforme desde el 28 de febrero.
En términos generales, el mayor impacto se concentra en Guatemala y Honduras, donde los incrementos han sido más rápidos y pronunciados. En Guatemala, el esquema de libre mercado ha trasladado de forma inmediata el encarecimiento del crudo, mientras que en Honduras, pese a los subsidios, los aumentos han sido significativos, especialmente en el diésel.
Un segundo grupo, con impacto moderado, lo conforman El Salvador y Panamá, donde los mecanismos de ajustes periódicos han permitido que los incrementos se apliquen de forma gradual. Aunque los precios han subido, lo han hecho con menor intensidad frente a los países más afectados.
En una posición intermedia se ubica Costa Rica, donde la regulación estatal ha contenido parcialmente el alza. No obstante, este comportamiento debe matizarse, ya que el país ya presentaba precios más altos antes del conflicto, por lo que los incrementos actuales parten de una base elevada.
Un caso similar ocurre en Nicaragua, que no registra variaciones recientes en los precios de los combustibles. Sin embargo, esta estabilidad no implica precios bajos, sino la continuidad de niveles altos previos, sostenidos mediante un esquema de ajustes parciales desde años anteriores.






