Locutorios y peluquerías árabes han reemplazado al comercio de toda la vida en Bonavista, un barrio obrero de Tarragona que la inmigración ilegal masiva está transformando en un gueto. Los vecinos de toda la vida denuncian robos cada noche, trapicheos a plena luz del día y una inseguridad que los tiene encerrados en sus propias casas. Una manifestación convocada para denunciar esta situación acabó con cargas policiales después de que los contra-manifestantes pidieran tirar cócteles molotov contra los asistentes.
Los testimonios recogidos en Bonavista dibujan un barrio irreconocible. «Aquí hay robos, peleas, cada noche abren coches, roban motos», relata uno de los vecinos. Otra residente cuenta que su abuela ya no sale a pasear por las tardes. «Se queda en casa. ¿Qué va a hacer? Y por la noche, ni de coña», lamenta.
Una vecina que lleva décadas en el barrio resume la situación con crudeza: «Yo por lo menos no salgo ya directamente». Las calles que antes frecuentaban a cualquier hora están ahora prácticamente desiertas por el miedo.

De barrio obrero a gueto
Bonavista fue durante décadas un barrio de trabajadores, de gente humilde y con marcada identidad española. La llegada masiva de inmigrantes ilegales, que encuentran en este tipo de zonas una forma asequible de conseguir techo, ha acelerado su transformación. Locutorios, peluquerías árabes y comercios del Magreb han colonizado sus calles. Las banderas marroquí y palestina ondearon durante la jornada frente a los vecinos que salieron a reclamar su barrio.
«Tírenles un cóctel molotov»
La manifestación, que pretendía ser una protesta pacífica de vecinos hartos de la inseguridad, terminó con un dispositivo policial de los Mossos d’Esquadra después de que los contra-manifestantes respondieran con violencia. En plena calle, uno de los agitadores llegó a pedir que lanzaran un cóctel molotov contra los asistentes. El supermercado de la zona tuvo que bajar la persiana con clientes dentro para protegerlos de los altercados.

La concentración contó con la presencia de representantes políticos que apuntaron directamente a las responsabilidades de la izquierda y el independentismo catalán en esta situación. «Han preferido la inmigración procedente de países del Magreb porque entendían que podían hacer de ellos los nuevos catalanes», afirmó uno de los intervinientes. «Parte de la consecuencia que estamos viendo hoy en forma de islamización de nuestros barrios responde a esas políticas migratorias de la izquierda y del separatismo en Cataluña», añadió



