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- CONFIDENCIAL MARCA Actualizado "> 08/04/2026 14:46 Central European Summer Time ">CEST El 11 de marzo estallaba en silencio el 'caso Asencio' .
CONFIDENCIAL MARCA
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El 11 de marzo estallaba en silencio el 'caso Asencio'. El central se caía del once ante el City y la decisión de Arbeloa no gustó nada al jugador, que se lo acabaría echando en cara al técnico días más tarde. Para Asencio, el esfuerzo que hizo por estar ante el Celta tres días antes del mencionado duelo de Champions merecía el premio de una titularidad que Arbeloa entregó a Huijsen. A Vigo el Madrid llegaba roto en el centro de la defensa: Militao y Alaba estaban lesionados y Huijsen, sancionado. Asencio arrastraba una fuerte contusión cervical sufrida ante el Benfica, pero hizo de tripas corazón (como con la fisura en la tibia, con la que arriesgó al máximo pensando en el equipo) y se apuntó al choque de Balaídos, formando pareja con Rüdiger. Sin embargo, el canterano acabaría en el banquillo y sin minutos ante el City.
La tensión entre el técnico y el jugador se dispararía días más tarde. Tras la suplencia frente al City, Asencio iba a ser titular ante el Elche. Sin embargo, el mismo día del partido, poco antes de la habitual sesión matinal de activación del equipo, Asencio se presentó en el despacho de Arbeloa acompañado de un médico. Lo hizo para informar al técnico que tenía unas leves molestias musculares y que no se sentía en condiciones para jugar. Una circunstancia que no gustó nada a Arbeloa. Al enfado del jugador por caerse del once contra el City se sumaban en el contexto actual unas molestias de última hora.
El enfado de Rüdiger
La tirantez fue evidente en ese cara a cara. Más todavía cuando Arbeloa le comunicó a Rüdiger, 'desconectado' del partido porque iba a descansar pensando en la vuelta del City en el Etihad, que tenía que jugar ante el Elche (Militao y Alaba seguían lesionados). Un cambio de plan que incomodó al alemán, tremendamente estricto con su planificación y con su protocolo de preparación de los partidos. Subirse al partido en el último momento no le gustó nada, sobre todo porque era exprimirse mucho más de lo aconsejable dadas sus circunstancias físicas. Arbeloa y él están cuidando al detalle sus esfuerzos y esto lo hacía saltar todo por los aires, con el riesgo que ello suponía. El 'caso Asencio' saltaba del despacho de Arbeloa al vestuario.
Asencio se quedó fuera de la convocatoria ante el Elche, tampoco viajó a Mánchester y repetiría ausencia en el derbi. Todo ello pese a estar entrenando con normalidad en el día a día. Asencio se ejercitaba, pero llegaban los partidos y se quedaba fuera de la convocatoria. ¿El motivo? No había pedido perdón al equipo por afear a Arbeloa su decisión de sentarle en el banquillo ante el City. El técnico es muy estricto con las indisciplinas (que se lo digan a Trent y su suplencia en el derbi por una impuntualidad). Y no sólo eso, las considera una cuestión de vestuario, no algo personal jugador-entrenador. Asencio se había disculpado con Arbeloa, pero el técnico le pidió hacerlo delante del grupo. Mientras no lo hiciese, no sería convocado.
Disculpa final al grupo
La situación se enquistó más de lo esperado porque Asencio no consideraba que tuviese que pedir perdón a sus compañeros. Y no lo hizo en un primer momento. "¿Alguien tiene algo qué decir?", preguntó Arbeloa al final de una de las piñas previas a un entrenamiento para dar pie a la disculpa de Asencio. El central agachó la cabeza y no tomó la palabra. Sin perdón, acumuló una desconvocatoria tras otra.
El complejidad es que la ausencia de Asencio se empezó a relacionar en las redes con su vida nocturna. La atención se desvió a una supuesta falta de profesionalidad y el rumor había que frenarlo. Asencio sabía que su extraño caso ya estaba en el ambiente y que tras el parón se miraría con lupa si volvía o no a una convocatoria. Así que decidió zanjar el asunto y pedir perdón al vestuario por lo ocurrido con Arbeloa tras el City y su posterior baja de última hora frente al Elche. Tras las disculpas, Asencio regresó a la lista frente al Mallorca y repitió ante el Bayern. Eso sí, las dos sin minutos. Punto y final al 'culebrón'.



