José Mourinho y Álvaro Arbeloa declararon el amor mutuo que se profesan tantas veces en los últimos días que prepararon el escenario de una tragedia romántica mientras se enfrentaban en la última jornada de la liguilla de la Champions. Este viernes el bombo de la UEFA decretó que la escandalosa derrota del Madrid en Lisboa (4-2) fue solo el primer capítulo de un drama del que no podrán salir bien parados sus dos queridos protagonistas. Madrid y Benfica volverán a abrazarse, esta vez a doble partido, ahora sin vuelta atrás, para dirimir el pase a octavos de final en el que sin duda será el cruce más sentimental y patético de los playoffs.
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