Hay un destello sarcástico y ácido en la mirada del fotógrafo Martin Parr (Epson, 1952–Bristol, 2025) que muchos confundieron durante años con simple sentido del humor. No era lo mismo. Su análisis crítico de la sociedad de consumo, del imperio del ocio nacido a finales de los años 60 para colonizar los sueños aspiracionales de una población salida de la pobreza, era muy serio, aunque te hiciese sonreír y muchos no lo entendieran. La ironía final, sin embargo, la escribió el destino. Y Martin Parr, obsesionado con la lectura de su obra el día que él ya no estuviese, no pudo ver cómo París conmemoraba 50 años de su descomunal trabajo documental de nuestra época en Global Warning: la primera e involuntaria gran retrospectiva póstuma del artista británico, que puede verse desde este 30 de enero hasta el 24 de mayo en el Jeu de Paume de la capital francesa.
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